Hepatitis aguda infantil: qué se sabe de la nueva enfermedad desconocida

Un pediatra explica cuáles son los síntomas y cómo prevenirla.

ATENCION. Los casos de hepatitis infantiles agudas de origen desconocido siguen subiendo en el mundo. GENTILEZA GETTY IMAGES ATENCION. Los casos de hepatitis infantiles agudas de origen desconocido siguen subiendo en el mundo. GENTILEZA GETTY IMAGES

Como sino tuviésemos bastante con el coronavirus, ahora la viruela del mono y la hepatitis aguda grave infantil se suman a las enfermedades que aparecen para sacudir nuestra humanidad. Esta última es la que más incertidumbre genera, ya que afecta a niños. "A muchos padres les ha traído preocupación. Básicamente, la hepatitis es la inflamación del hígado", introduce el doctor Guido Torres Busquets, médico pediatra. Los síntomas son comunes a los de otras enfermedades, como vómitos, diarreas, fiebre y decaimiento, enumera.

No obstante, la hepatitis se puede diferenciar de las demás patologías porque en, una secuencia, aparece en primer lugar la pis de color oscura. Luego el paciente desarrolla lo que se llama ictericia, que es la coloración amarillenta de la piel. Y finalmente las cacas se vuelven claras, enseña Torres Busquets.

- ¿Cómo se contagia?

- Se transmite de manera respiratoria, en las gotas de saliva, y a través de la materia fecal.

- ¿En qué consiste el tratamiento?

- Normalmente, es una enfermedad que se auto-limita. Por ello, únicamente se requiere acompañamiento de sostén.

- ¿Se puede prevenir?

- Tenemos que mantener los cuidados que hemos aprendido estos tiempos, como el lavado frecuente de manos, el estornudar sobre el pliegue del codo y la higiene durante la preparación de los alimentos.

- ¿Cuál es la diferencia entre la hepatitis clásica y esta?

- Se trata de un adenovirus nuevo. Por eso, ante la aparición de los síntomas de la hepatitis se recomienda consultar de inmediato al pediatra de cabecera.

Además, es importante que los padres tengan en cuenta que los chicos deben contar con el calendario completo de vacunación. Los virus de hepatitis conocidos han sido denominados de la A a la E. En la Argentina, la hepatitis A y B se pueden prevenir con vacunas. De hecho, la vacuna contra el virus B se coloca en las salas de neonatología y se completa el esquema a los 12 meses. Para el virus A, también se coloca una aplicación al año de vida.

Desgraciadamente y por el momento, no está claro el origen de la enfermedad. No corresponde a ninguna de las hepatitis conocidas. En todo al mundo fueron notificados cerca de 500 casos, de los cuales una veintena ha necesitado un trasplante de hígado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado de más de una decena de fallecimientos. 

Un informe publicado a mediados de abril por el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC) considera que, según las investigaciones en marcha, la hipótesis más probable es que algún factor contribuyente, que afecta a niños con una infección por adenovirus que sería leve en circunstancias normales, provoca una infección más severa o una reacción de tipo inmune que se ensaña con el hígado. Se sospecha que una infección previa de coronavirus podría guardar cierta relación.

Todos los menores presentaron una inflamación del hígado grave, con elevados niveles de transaminasas (enzimas que se encuentran en el interior de las células de órganos como el hígado). La mayoría de los chicos también tuvo ictericia y trastornos gastrointestinales en las fases tempranas.

La OMS lanzó una alerta sanitaria internacional a principios de abril, después de que el Reino Unido notificara un súbito incremento de hepatitis graves de origen desconocido. Desde entonces, una veintena de países ha avisado de enfermos. "Lo importante es estar atentos. No afligidos ni preocupados, pero sí atentos", cierra Torres Busquets.



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