La exportación de cítricos alcanzó el máximo en siete años

En lo que respecta al limón, la Unión Europea compró un 45%, y Estados Unidos, un 31%.

18 Dic 2021
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ÉXITO. La recuperación se dio pese a las disposiciones impuestas por la UE. la gaceta / foto de juan pablo sanchez noli

Este año se recuperaron las exportaciones de cítricos argentinos, y se alcanzaron las 400.000 toneladas. Antes de 2013 resultaba habitual exportar más de 450.000, y hasta 680.000 toneladas; pero desde hacía siete años que no se lograba tal cantidad, por lo cual bien puede decirse que se registró una recuperación parcial de las exportaciones. Así lo señala en su informe Betina Ernts, de Top Info.

Las tres frutas cítricas superaron los volúmenes exportados del año pasado, así como de promedio de los últimos cinco años. El mayor aumento se dio en mandarinas (54%), mientras que en naranjas y limones el incremento resultó menor (8% y 3%, respectivamente).

Cabe resaltar que la recuperación se dio a pesar de las nuevas, y muy estrictas disposiciones impuestas a principios del año por la Unión Europea (UE), luego del conflicto fitosanitario del año pasado.

Recién a partir de mayo se permitió el ingreso de los cítricos argentinos a la UE, y durante las primeras semanas se embarcó poco, porque costó implementar las nuevas exigencias. Incluso algunos exportadores no lograron cumplir con las complejas disposiciones, y dejaron de enviar sus cítricos a ese destino. Pero los menores embarques a la UE pudieron ser compensados por mayores envíos a otros destinos, como Norteamérica y el Lejano Oriente.

Otro problema para la Argentina es la fuerte competencia por parte de los otros países australes. Sudáfrica y Perú registraron nuevos récords exportadores, e inundaron los mercados del hemisferio norte con sus cítricos.

A esto se sumaron durante la actual campaña los problemas logísticos del transporte marítimo, los que causaron muchos retrasos. Debido a esto el tiempo de tránsito se alargó en una a tres semanas, lo que alteró las planificaciones iniciales.

En lo que respecta a la exportación de limones, todos aquellos que están en el negocio conocen muy bien los vaivenes que padece este. En muy pocas semanas, una situación que se presenta como favorable puede transformarse en algo desfavorable.

Durante la campaña que acaba de finalizar se vivieron ambas situaciones; es decir, momentos en los cuales se pagaban precios muy atractivos, y momentos con precios históricamente bajos.

En Europa

En la UE la campaña se inició con precios bajos, debido a la gran producción española. Luego, el inicio más tardío de la campaña austral, sumado a los retrasos a raíz de problemas logísticos, llevaron a que durante las primeras semanas ingresaran menores volúmenes a Europa, con lo cual el mercado se recuperó, y pagó precios atractivos.

Hacia el final de campaña hubo, sin embargo, una concentración de arribos, debido a retrasos logísticos y a desajustes de programación. Este gran volumen resultó muy difícil de ubicar y los precios cayeron hasta el piso.

Una situación similar se vivió en Estados Unidos. La primera parte de campaña resultó positiva, con una disponibilidad ajustada y precios atractivos. Pero durante las últimas semanas el mercado se derrumbó, ante un excedente de oferta y ante retrasos de los arribos.

La Argentina envió volúmenes muy importantes a EEUU, y duplicó los del año anterior. Con esto este mercado se convirtió, por primera vez, en el primer país comprador de limones argentinos.

De hecho, en gran parte Estados Unidos salvó la temporada argentina, dado que tanto a Europa como a Rusia se destinaron menores volúmenes a lo habitual. También se registró un avance en el Lejano Oriente; en especial, en China, aunque el incremento de los envíos fue mucho más moderado que en el caso de EEUU. La UE compró un 45%; EEUU, un 31%; Europa del Este, un 18%; Asia, un 4%, y el resto de los países, un 1%.

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