Día Mundial del Agua: el consumo por persona en Tucumán supera al de Nueva York, Tokio o París

La Fundación Miguel Lillo advierte que en nuestra provincia se desperdicia mucho el líquido vital.

22 Mar 2018
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Foto del dique La Angostura, en El Mollar, gentileza de Ada Echevarría, investigadora de Fundación Miguel Lillo.

Tucumán tiene una de las tasas más altas de consumo de agua del mundo. El derroche en los grandes centros urbanos, como Nueva York o Tokio, es de 200 litros de persona por día, mientras que en nuestra provincia llega a 300 litros, destaca Juan González, director del instituto de Ecología de la Fundación Miguel Lillo. "Esta cifra es alarmante si se la compara con el consumo de Tokio, París o Nueva York. Tucumán es una provincia que desperdicia muchísima agua, tanto a nivel de hogares como de cultivos e industrias", remarca el funcionario.

El agua es un bien finito y si no se lo cuida puede agotarse y hasta atentar contra la supervivencia humana. "Regamos con agua potable, lavamos autos con agua potable, las industrias consumen agua que deberían reciclar para reducir sus consumos... En algunos países de Europa, por ejemplo, existen inodoros diferenciados: dos botones según el tiempo de uso y se utiliza agua reciclada, no potable. Los baños tienen sensores infrarrojo, un artículo que es barato en Tucumán; hay tecnología para racionalizar", recalca el especialista.

"A nivel industria, estábamos convencidos de que siempre habría agua. Pero la abundancia no será tal con el tiempo. Los riegos se hacen todavía por inundación o se conducen por canales donde por evaporación se pierde agua y los canales de conducción de agua son tan ineficientes que en algunos casos se habla de pérdidas del 70%", comenta.

Irresponsabilidad e inequidad

Por otra parte, González advierte que el sistema que se encarga de llevar el agua hacia nuestros hogares pareciera no ser el más adecuado. Por un lado, a diario se observan pérdidas en las calles y por el otro, la distribución no es equitativa. "Hay hogares que casi no tienen agua y otros que la desperdician lavando veredas, autos y le dan otros usos inadecuados. Y en todos los casos se usa agua potable: algo inaudito en cualquier lugar del mundo", sentencia.

El hecho de no tomar cartas en el asunto y seguir con este "derroche" podría potenciar la disminución de los cauces de ríos y arroyos, señala González. "Se afectará la recarga de acuíferos o de las aguas subterráneas; habrá mayor mortandad de peces; se avanzará sobre la vegetación; la atmósfera contendrá más partículas contaminantes; se registrará un fuerte impacto sobre los cultivos -desde efectos sobre crecimiento de plantas y de los rendimientos hasta la emergencia-; habrá mayor probabilidad de incendios en bosques y un cambio de las condiciones bio climáticas: la combinación de temperaturas altas y baja disponibilidad de agua generará altos niveles de estrés en las personas", subraya.

"Tucumán es un generador de agua y como tal tiene la responsabilidad colectiva de preservar las fuentes. Esto implica atender las fuentes de agua y las áreas protegidas más la vegetación del oeste puesto que forman parte ifundamental en la generación y regulación del agua que todos necesitamos", concluye el especialista.

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