El gobierno de Maduro rechaza el “intento imperial” de EEUU

Según el canciller, la amenaza de sanciones estadounidenses obligan a defender la soberanía Organizaciones mundiales se solidarizan con la campaña opositora en rechazo a la Asamblea Constituyente, mientras que el Gobierno salió a cuestionar las advertencias de Trump

19 Jul 2017

CARACAS.- El Gobierno socialista de Venezuela rechazó ayer el intento “imperial” de sanciones desde Estados Unidos, que amenazó con imponer “fuertes medidas económicas” si el presidente, Nicolás Maduro, continúa con su plan de llevar a cabo una controvertida Asamblea Constituyente para reescribir la carta marga.

El canciller venezolano, Samuel Moncada, dijo que su país seguirá adelante con la elección de los constituyentes, prevista para el 30 de julio, y agregó que harán una “revisión profunda” de sus relaciones con el país del norte, en el que no tiene embajador desde el 2010. “Este es un día tenebroso, oscuro en las relaciones, no sólo entre Venezuela y Estados Unidos, sino entre Latinoamérica y Estados Unidos”, dijo Moncada.

“Hacemos un llamado a los pueblos de América Latina y el Caribe y a los pueblos libres del mundo a entender la magnitud de la brutal amenaza contenida en este comunicado imperial y a defender la soberanía, la autodeterminación y la independencia”, agregó el recién nombrado canciller de Venezuela.

El domingo, la oposición consiguió que siete millones de venezolanos votaran en un plebiscito no vinculante para rechazar la Constituyente porque creen que significa la consumación de una “dictadura” en su país. Y, envalentonada por la masiva votación, la treintena de partidos contrarios a Maduro convocó a un paro de 24 horas mañana y para protestar con más vehemencia y continuidad que durante los tres meses previos de manifestaciones callejeras.

“Es un acto de soberanía política de la República”, dijo Moncada respondiendo a Estados Unidos y otros países. “Nada ni nadie podrá detenerla, la Constituyente va”.

Mercado para el crudo

Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela han sido tirantes desde 1999, cuando el fallecido Hugo Chávez asumió como presidente del país sudamericano. Sin embargo, nunca llegaron a romper relaciones comerciales y el país del norte se mantiene como el principal mercado para el crudo venezolano.

Venezuela depende casi enteramente de sus exportaciones petroleras, de donde obtiene alrededor del 95% de sus ingresos en divisas. El país exporta unos 780.000 barriles por día (bpd) de crudo a Estados Unidos que, junto con India, son de los pocos clientes que le pagan mayormente en efectivo.

“Un embargo petrolero de Estados Unidos sobre Venezuela implicaría perder el 75% de las exportaciones (11.000 millones de dólares anuales) gracias a la Constituyente de Maduro”, dijo el diputado opositor Ángel Alvarado en Twitter.

“Nadie quiere el embargo petrolero. Lo que quiere el venezolano es que Maduro desista de la Constituyente. ¡Oigan al pueblo que habló el domingo!”, agregó el también economista. (DPA)

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