En tiempos del cepo, crece el uso de los cofres

En tiempos del cepo, crece el uso de los cofres

Las cajas de seguridad bancarias se convirtieron en Argentina en un bien codiciado por empresas, inversores y ahorristas, que buscan un lugar seguro donde resguardar sus dólares por el temor a que el Gobierno se los confisque. Por ahora, en Tucumán el alquiler de cofres se mantiene estable. Mientras tanto la cotización oficial de la divisa se disparó a $ 5,29

CAJAS EN TODO EL PAÍS. En las entidades financieras hay un cofre cada 81 habitantes, según datos del mercado. REUTERS CAJAS EN TODO EL PAÍS. En las entidades financieras hay un cofre cada 81 habitantes, según datos del mercado. REUTERS
01 Junio 2013

Guido Nejamkis - Reuters

BUENOS AIRES.- En una sucursal bancaria de la Capital Federal, un grupo de personas espera que un empleado los conduzca, de dos en dos, hasta una bóveda para acceder a sus cofres de seguridad. "El ritmo es tremendo. Así todo el día. Yendo y viniendo, no se para nunca", se quejó el trabajador, cansado de tener que escoltar a decenas de clientes todos los días. En la Argentina, las cajas de seguridad bancarias se convirtieron en un bien codiciado por empresas, por inversores y por ahorristas, que buscan un lugar seguro donde resguardar sus dólares por temor a que el Gobierno nacional se los confisque. Los argentinos atesoran fuera del sistema bancario entre U$S 40.000 y U$S 50.000 millones de dólares sin declarar. Según fuentes oficiales, Argentina es el segundo país del mundo, detrás de Rusia, sin contar a Estados Unidos, con mayor cantidad de dólares físicos en manos de individuos.

La demanda de cofres de seguridad se disparó por la incertidumbre que generaron las restricciones a la compra de divisa norteamericana que dispuso el Gobierno, a fines de 2011, para frenar una fuga de capitales. Se popularizaron tanto, que algunos bancos estudian la posibilidad de cobrar un recargo a quienes utilicen los cofres con una frecuencia fuera de lo usual. "Vengo a sacar dólares de la caja de seguridad cada vez que necesito. No guardo el dinero en cuentas, y menos dólares. No le tengo confianza al sistema bancario, no le tengo confianza a nada en este país", manifestó Andrea, una abogada de 45 años que pidió la reserva de su identidad. La mujer contó, además, que tuvo que esperar un mes para conseguir una caja de seguridad.

Desde el inicio del control de cambios, el peso argentino perdió casi la mitad de su valor por la alta demanda del billete verde en el mercado negro. Los ahorristas retiraron unos U$S 8.000 millones de las entidades bancarias, casi el 50 % de los depósitos en moneda extranjera.

No tocan las cajas

El valor del dólar en el mercado negro supera en un 70% al que rige en la plaza oficial, donde está prohibida la compra de divisas para el ahorro. Las cajas, sin embargo, gozan de buena reputación, principalmente porque el "corralito" de 2001, que terminó con la pesificación de unos U$S 40.000 millones en depósitos bancarios, no alcanzó al dinero guardado en los cofres. Los ahorristas no están obligados a declarar el contenido de las cajas, protegidas por el derecho a la propiedad privada que consagra la Constitución Nacional. Pese a la buena reputación, la semana pasada circularon rumores de una intervención gubernamental sobre las cofres, que el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, se encargó de negar. "No vamos a ir por los dólares que están en las cajas de seguridad", había dicho el funcionario nacional, citado en un artículo que publicó recientemente el diario "Clarín".

En la Argentina hay disponibles unos 500.000 cofres en las entidades financieras, es decir uno cada 81 habitantes. En Uruguay, que hasta hace poco era considerado un paraíso fiscal y donde los argentinos refugiaron sus ahorros por décadas, hay una caja de seguridad cada 168 habitantes. Pese a la elevada oferta, hay ahorristas en el interior del país que esperan obtener una caja para guardar su dinero. "Hay bancos con listas de espera. No hay cajas en los lugares del país con mayor demanda" como Buenos Aires", explicó a Reuters Federico Juan, socio de la consultora Banca&Riesgo.

Mientras las autoridades anunciaron una amnistía impositiva para que los fondos no declarados en moneda extranjera sean blanqueados, quienes ahorran en dólares mantienen su histórica apuesta a la moneda estadounidense para protegerse de la volatilidad de la economía y de la elevada inflación, de un 25% anual.

La presidenta, Cristina Fernández, en un intento por generar confianza entre los ahorristas, recordó en un discurso reciente que el Gobierno honró los títulos públicos con que se compensaron a los afectados por el "corralito". Pero la historia y el presente de la Argentina asustan a muchos ahorristas. "Tengo una cuenta bancaria en el exterior y una caja de seguridad aquí. No confío en el país. La historia demuestra que siempre hay confiscaciones. Si no te protegés, te quedás sin nada", manifestó Víctor, un empresario de indumentaria de 54 años que no quiso dar su apellido.

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