La información es preocupante, casi podría decirse alarmante: una de cada cuatro mujeres de nuestro país sufre dificultades para combinar lactancia y trabajo. Sí, podrán decir que habiendo leches maternizadas no hay motivo de alarma. Pero eso no es así: ya hace mucho tiempo que la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé y, reforzada con alimentos complementarios, al menos hasta los dos años. Y no lo hace porque sí: está demostrado que la leche materna no solo brinda al bebé el alimento justo para él, sino también hormonas, factores de crecimiento y anticuerpos, cuyo perfil cambia a medida que el niño crece y se adapta a sus necesidades. Además, numerosas investigaciones indican que los beneficios sobre la salud se prolongan durante la vida adulta. Gracias a que está diseñada especialmente, la leche materna reduce la mortalidad infantil por diarrea o enfermedades respiratorias, como neumonía o bronquiolitis, y favorece la recuperación en caso de enfermedad Y, como decía mi abuela, es gratis y está siempre a la temperatura adecuada. Más democrática y ecológica, imposible
¿Cómo podemos pensar, entonces, que el hecho de que cerca del 75 % de los chicos argentinos se estén perdiendo esto pueda no ser alarmante?
Los dichos de la pediatra Iris Méndez fueron contundentes. Recordémoslos: "el derecho a la lactancia debería ser considerado un derecho laboral. Hemos presentado varios proyectos de ley para proteger a la madre y al niño, pero duermen en la Legislatura. Cuando se juegan ciertos intereses...", dijo. Y golpeó fuerte lo que dijo: que los intereses políticos y económicos están jugando con la salud de nuestros niños.
¿Cómo podemos pensar, entonces, que el hecho de que cerca del 75 % de los chicos argentinos se estén perdiendo esto pueda no ser alarmante?
Los dichos de la pediatra Iris Méndez fueron contundentes. Recordémoslos: "el derecho a la lactancia debería ser considerado un derecho laboral. Hemos presentado varios proyectos de ley para proteger a la madre y al niño, pero duermen en la Legislatura. Cuando se juegan ciertos intereses...", dijo. Y golpeó fuerte lo que dijo: que los intereses políticos y económicos están jugando con la salud de nuestros niños.
NOTICIAS RELACIONADAS








