06 Agosto 2012 Seguir en 
Una encuesta realizada en mayo en Buenos Aires arrojó como resultado que solo el 5% de las mujeres que retoman la actividad laboral luego de la licencia por maternidad mantiene la lactancia exclusiva hasta los seis meses de su bebé. Parecía un dato extremo, que merecía ser confirmado, lo que motivo una segunda entrevista con la pediatra Iris Méndez, responsable del Programa Provincial de Lactancia Materna. "Las cifras locales se acercan mucho. Y a pesar de todo el trabajo de concientización que se lleva a cabo, desde el Estado y desde organizaciones como el Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna de Tucumán (Galmt), las trabas son generadas por el sistema", dijo mientras caminaba en busca de un consultorio donde se pudiera charlar con tranquilidad (toda la tranquilidad con la que una médica de guardia puede conversar). Allí lanzó una andanada con las variables que es necesario modificar para que la consigna de la OMS -"leche materna exclusiva y a demanda durante los seis primeros meses de vida"- deje de ser una utopía.
"Hay que conseguir varias cosas: la primera, que se prolonguen las licencias por maternidad a por lo menos 180 días, lo que permitiría a las madres permanecer cinco meses junto al bebé. Hace falta también que los padres cuenten con más días de licencia; no solo porque ayudará a reforzar el vínculo padre-hijo, sino porque la presencia del padre en la casa permitirá a la madre descansar, pues comparte con él la atención del bebé. Y una madre que descansa bien estará en condiciones mucho mejores de amamantar que una estresada y agotada". - ¿Y cuando el retorno al trabajo es un hecho?- Hay que lograr que el derecho a la lactancia sea considerado un derecho laboral. Es indispensable que la protección de la madre y del niño, en la legislación sobre el trabajo, no se reduzca a la famosa hora de lactancia, que es insuficiente en sí misma. - ¿Por qué es insuficiente? - Porque salvo excepciones, las distancias entre el trabajo y el lugar donde está el bebé hacen que no alcance el tiempo -y mucho menos la serenidad necesaria- para dar de mamar. Y si, entonces, la solución es que la madre se saque la leche y la guarde, además del tiempo, necesita un lugar adecuado. Eso no debe hacerse en el baño, por razones de higiene y por razones emocionales. Hacen falta lactarios, o como me gusta más llamarlos, "estar de madres".
- ¿Funcionan lactarios en alguna empresa tucumana?
- En ninguna. Y en las oficinas públicas tampoco. Esta semana inauguramos el primer Espacio de Lactancia de la provincia: está en el Hospital de Aguilares. - ¿Qué condiciones deben cumplir? - Por un lado, darles a las mamás la serenidad y el confort de manera que obtener la leche para su bebé no sea un problema. Por el otro, contar con una heladera que les permita guardar la leche hasta que vuelvan a su casa.
-¿Cómo se hace para que la realidad actual se modifique?
- Estamos trabajando duro en ello. Hace cuatro años implementamos el programa de los Hospitales Amigos de la Madre y el Niño. Este se basa en dar prioridad a las necesidades de la madre y de su hijo recién nacido, lo contrario de lo que ocurre actualmente, por ejemplo, en la mayoría de las salas de Neo (Neonatología). El objetivo del programa es que los recién nacidos solo reciban la leche materna. Para ello, se facilita la cohabitación de las madres y los bebés durante las 24 horas del día, se fomenta la lactancia a demanda y no se les da chupetes artificiales a los bebés. Hay grupos de apoyo para las madres... Mucho trabajo estamos haciendo, y de hecho la cantidad de madres que da de mamar ha crecido. Pero chocamos con la realidad socio laboral, que nos excede. Hemos presentado proyectos en la Legislatura, tanto para la prolongación de las licencias por maternidad como para lograr la obligatoriedad de la creación de los lactarios, pero cuando ciertos intereses se cruzan por el medio...
"Hay que conseguir varias cosas: la primera, que se prolonguen las licencias por maternidad a por lo menos 180 días, lo que permitiría a las madres permanecer cinco meses junto al bebé. Hace falta también que los padres cuenten con más días de licencia; no solo porque ayudará a reforzar el vínculo padre-hijo, sino porque la presencia del padre en la casa permitirá a la madre descansar, pues comparte con él la atención del bebé. Y una madre que descansa bien estará en condiciones mucho mejores de amamantar que una estresada y agotada". - ¿Y cuando el retorno al trabajo es un hecho?- Hay que lograr que el derecho a la lactancia sea considerado un derecho laboral. Es indispensable que la protección de la madre y del niño, en la legislación sobre el trabajo, no se reduzca a la famosa hora de lactancia, que es insuficiente en sí misma. - ¿Por qué es insuficiente? - Porque salvo excepciones, las distancias entre el trabajo y el lugar donde está el bebé hacen que no alcance el tiempo -y mucho menos la serenidad necesaria- para dar de mamar. Y si, entonces, la solución es que la madre se saque la leche y la guarde, además del tiempo, necesita un lugar adecuado. Eso no debe hacerse en el baño, por razones de higiene y por razones emocionales. Hacen falta lactarios, o como me gusta más llamarlos, "estar de madres".
- ¿Funcionan lactarios en alguna empresa tucumana?
- En ninguna. Y en las oficinas públicas tampoco. Esta semana inauguramos el primer Espacio de Lactancia de la provincia: está en el Hospital de Aguilares. - ¿Qué condiciones deben cumplir? - Por un lado, darles a las mamás la serenidad y el confort de manera que obtener la leche para su bebé no sea un problema. Por el otro, contar con una heladera que les permita guardar la leche hasta que vuelvan a su casa.
-¿Cómo se hace para que la realidad actual se modifique?
- Estamos trabajando duro en ello. Hace cuatro años implementamos el programa de los Hospitales Amigos de la Madre y el Niño. Este se basa en dar prioridad a las necesidades de la madre y de su hijo recién nacido, lo contrario de lo que ocurre actualmente, por ejemplo, en la mayoría de las salas de Neo (Neonatología). El objetivo del programa es que los recién nacidos solo reciban la leche materna. Para ello, se facilita la cohabitación de las madres y los bebés durante las 24 horas del día, se fomenta la lactancia a demanda y no se les da chupetes artificiales a los bebés. Hay grupos de apoyo para las madres... Mucho trabajo estamos haciendo, y de hecho la cantidad de madres que da de mamar ha crecido. Pero chocamos con la realidad socio laboral, que nos excede. Hemos presentado proyectos en la Legislatura, tanto para la prolongación de las licencias por maternidad como para lograr la obligatoriedad de la creación de los lactarios, pero cuando ciertos intereses se cruzan por el medio...
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