Tres conflictos

Por Redacción Política 22 Enero 2012
- Tensión en El Chañar.- Las elecciones del pasado 28 de agosto no fueron una fiesta en El Chañar. Mientras anochecía, un grupo de hombres entró en una camioneta a la escuela de la localidad, situada ubicada al este de la provincia, apagó las luces y comenzó a repartir golpes (incluso, un comisario sufrió lesiones durante el violento episodio). Después, los desconocidos (nadie se atrevió a identificarlos oficialmente) tomaron las urnas y las destrozaron, dejando los votos que habían depositado los vecinos desparramados por el piso de la escuela. Ya pasaron casi cinco meses de aquel episodio; sin embargo, el comisionado rural, Carlos Salazar, le confesó a LA GACETA que aún se viven momentos de tensión por lo que pasó aquel día. "Antes eran más tranquilas las elecciones. A éstas las considero un poco más agresivas, ¿no es cierto? Y eso repercute en un pueblo como este", comentó Salazar hace algunos días.

- En Los Pérez.- Los trabajadores de la comuna de Los Pérez, situada al este de la capital, vivieron momentos de tensión con la llegada de año nuevo, cuando se vencieron los contratos de los empleados temporarios. Con la renovación de las autoridades de la administración de la comuna, llegaron nuevos nombres a la plantilla laboral del pueblo; sin embargo, reemplazaron a otros que ya estaban, y estos salieron a la calle a expresar su indignación. El reducido grupo decidió cortar una ruta en Los Ralos. Con la mediación del Ministerio del Interior, finalmente, se aplacaron los ánimos, pues les prometieron que se iba a llegar a una solución. Sin embargo, para entonces, ya habían protagonizado un desagradable episodio, que implicó roturas con piedras y palos en un automóvil que había intentado sortear el corte de ruta. Una situación bastante tensa.

 En Garmendia.- En el pueblo que está situado al límite con Santiago del Estero prácticamente no hay opciones a la hora de buscar trabajo: si la comuna no le ofrece un puesto o le gestiona un subsidio al vecino, éste probablemente no obtenga recursos. El legislador José Gutiérrez, referente del lugar e hijo de la comisionada rural, advirtió que esta es una situación que se vive en todo el mundo; sin embargo, admitió que en Garmendia no hay oferta laboral, ya que los campos de soja son sembrados y cosechados con máquinas de última generación, y la inversión de industriales en esa zona es nula. Ante esto, el Estado le brinda algún ingreso a, por lo menos, un integrante de casi el 98% de los hogares, dijo el legislador, que también comandó la comuna en varias oportunidades.

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