Cansada de los robos, electrificará su casa
Una vecina de Villa Piolín afirmó que decidió proteger su vivienda de los ladrones, ya que no tuvo respuesta de la Policía cuando los llamó. Los habitantes del barrio Ángela Riera dicen que los delitos no cesan en la zona. Desde la comisaría expresan que bajaron las denuncias
28 Julio 2011 Seguir en 
Ya no saben de qué manera protestar. Cortaron la avenida Mate de Luna, presentaron notas en distintos destacamentos de la Policía y solicitaron reunirse con representantes del Ministerio de Seguridad de la Provincia. Sin embargo, según los vecinos del barrio Ángela Riera (conocido como Villa Piolín), todo sigue igual.
"Desde enero estamos tratando de tener una reunión con algún representante del Gobierno. Presentamos varios petitorios pero no tuvimos respuestas. Queremos que se aplique una estrategia de seguridad eficaz", dijo Fernando. "En marzo, cortamos la avenida y nos reunimos con el jefe de zona y el comisario de la seccional 3ª, pero no tuvimos ninguna respuesta" agregó.
Los vecinos de este barrio, ubicado a la altura de San Lorenzo al 2.700, detrás del predio donde estaba la firma Cootam, pidieron a LA GACETA preservar sus nombres completos para evitar represalias. "Cuando los denunciás o intentás hacer algo en contra de los ladrones de la villa, te amenazan o te apedrean la casa", dijo Fernando.
Las personas que viven en esta zona de la Capital realizaron varios cortes sobre la avenida para tratar de hacer escuchar su reclamo y revertir las condiciones en las que viven. Según sus testimonios, en el pasaje Cabrera se concentra la mayor cantidad de delitos. Además, dijeron que el pasaje Benjamín Paz es otra zona donde roban todo el tiempo. "Ningún lugar del barrio es seguro, pero esos dos pasajes son los peores", apuntó Jimena, otra vecina.
Los delitos más habituales son los arrebatos, pero desde el año pasado los ladrones comenzaron a ingresar a las casas. "Me asaltaron en la puerta de mi casa. Dos hombres estaban dentro del jardín y me robaron la cartera. Tenía un familiar enfermo y pasé por el banco para sacar dinero. Los ladrones se llevaron todo. Cuando fui a realizar la denuncia los policías que me recibieron, en vez de preocuparse por el robo, me reprocharon que llevara tanto dinero en la cartera", señaló Ema. La mujer dijo estar harta de que la roben y, para evitar que esto siga sucediendo, decidió electrificar el perímetro de su casa.
"No sé si esto es legal o no. Hablé con mis vecinos y les pedí permiso para hacerlo. Ellos entienden la manera en la que estamos viviendo y apoyaron mi decisión. El sábado terminan de colocar el alambrado. Cuando alguien es asaltado, la Policía nunca aparece", agregó Ema, que vive hace más de 15 años en el barrio.
Los vecinos también denunciaron que en la seccional 3ª, a cargo del comisario Mario Federico Toledo, no les toman las denuncias. El lo niega. "Todos los oficiales están para recibir denuncias. Desde que asumí al frente de esta dependencia (28 de mayo), el delito disminuyó. Además, con la aplicación del Programa de Protección Ciudadana, que se concentra en la prevención, las denuncias recibidas se redujeron", aseveró Toledo.
Sin embargo, la opinión de los vecinos se contradice con la visión de Toledo. "Hace un mes, trataron de asaltar a mi hija. En este barrio convivimos con los ladrones y todos sabemos quiénes son, la Policía también. Ella estaba en la esquina de Crisóstomo Álvarez y pasaje Benjamín Paz. Venía para mi casa. Cuando reconoció al ladrón, se lanzó a correr y el hombre la comenzó a perseguir. La siguió hasta la puerta y recién se fue cuando salieron los vecinos. Cuando fuimos a realizar la denuncia, los policías nos dijeron que no podían tomarla si no nos presentábamos con un abogado", apuntó Ana.
Los vecinos de Villa Piolín afirman que viven en una zona liberada y temen que la impunidad con la que se mueven los ladrones provoque una tragedia.
"Desde enero estamos tratando de tener una reunión con algún representante del Gobierno. Presentamos varios petitorios pero no tuvimos respuestas. Queremos que se aplique una estrategia de seguridad eficaz", dijo Fernando. "En marzo, cortamos la avenida y nos reunimos con el jefe de zona y el comisario de la seccional 3ª, pero no tuvimos ninguna respuesta" agregó.
Los vecinos de este barrio, ubicado a la altura de San Lorenzo al 2.700, detrás del predio donde estaba la firma Cootam, pidieron a LA GACETA preservar sus nombres completos para evitar represalias. "Cuando los denunciás o intentás hacer algo en contra de los ladrones de la villa, te amenazan o te apedrean la casa", dijo Fernando.
Las personas que viven en esta zona de la Capital realizaron varios cortes sobre la avenida para tratar de hacer escuchar su reclamo y revertir las condiciones en las que viven. Según sus testimonios, en el pasaje Cabrera se concentra la mayor cantidad de delitos. Además, dijeron que el pasaje Benjamín Paz es otra zona donde roban todo el tiempo. "Ningún lugar del barrio es seguro, pero esos dos pasajes son los peores", apuntó Jimena, otra vecina.
Los delitos más habituales son los arrebatos, pero desde el año pasado los ladrones comenzaron a ingresar a las casas. "Me asaltaron en la puerta de mi casa. Dos hombres estaban dentro del jardín y me robaron la cartera. Tenía un familiar enfermo y pasé por el banco para sacar dinero. Los ladrones se llevaron todo. Cuando fui a realizar la denuncia los policías que me recibieron, en vez de preocuparse por el robo, me reprocharon que llevara tanto dinero en la cartera", señaló Ema. La mujer dijo estar harta de que la roben y, para evitar que esto siga sucediendo, decidió electrificar el perímetro de su casa.
"No sé si esto es legal o no. Hablé con mis vecinos y les pedí permiso para hacerlo. Ellos entienden la manera en la que estamos viviendo y apoyaron mi decisión. El sábado terminan de colocar el alambrado. Cuando alguien es asaltado, la Policía nunca aparece", agregó Ema, que vive hace más de 15 años en el barrio.
Los vecinos también denunciaron que en la seccional 3ª, a cargo del comisario Mario Federico Toledo, no les toman las denuncias. El lo niega. "Todos los oficiales están para recibir denuncias. Desde que asumí al frente de esta dependencia (28 de mayo), el delito disminuyó. Además, con la aplicación del Programa de Protección Ciudadana, que se concentra en la prevención, las denuncias recibidas se redujeron", aseveró Toledo.
Sin embargo, la opinión de los vecinos se contradice con la visión de Toledo. "Hace un mes, trataron de asaltar a mi hija. En este barrio convivimos con los ladrones y todos sabemos quiénes son, la Policía también. Ella estaba en la esquina de Crisóstomo Álvarez y pasaje Benjamín Paz. Venía para mi casa. Cuando reconoció al ladrón, se lanzó a correr y el hombre la comenzó a perseguir. La siguió hasta la puerta y recién se fue cuando salieron los vecinos. Cuando fuimos a realizar la denuncia, los policías nos dijeron que no podían tomarla si no nos presentábamos con un abogado", apuntó Ana.
Los vecinos de Villa Piolín afirman que viven en una zona liberada y temen que la impunidad con la que se mueven los ladrones provoque una tragedia.
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