28 Julio 2011 Seguir en 
No quieren sentirse impotentes. Afirman que el delito se apoderó del barrio, y que la Policía no les brinda respuestas. Por eso, vecinos del barrio Ángela Riera (conocido como Villa Piolín) decidieron tomar medidas extremas, y algunos comenzaron a electrificar el perímetro de sus casas. Es el caso de Ema. "No sé si es legal o no, pero cuando llamás a la Policía no vienen", se justificó la mujer. Según la Policía, hay menos denuncias en la jurisdicción. "Desde que comenzó el Programa de Protección Ciudadana, el delito bajó", dijo el jefe de la seccional 3ª, Mario Toledo. Pero los vecinos afirman que viven otra realidad. "Ningún lugar del barrio es seguro", dijo Jimena.









