PUERTO PRINCIPE.- En las últimas horas se han vivido escenas dramáticas en la devastada capital de Haití. Desesperados, los supervivientes trataban de liberar a quienes se habían quedado total o parcialmente sepultados bajo toneladas de cemento.
Una joven de 15 años pasó 18 horas bajo las ruinas de una casa completamente derruída en Puerto Príncipe. Sus salvadores, entre ellos su hermano, sólo contaban con una pala. Las cámaras de televisión mostraron cómo, tras más de cinco horas de delicado trabajo, la chica fue liberada de entre los escombros sin heridas graves. "No tuve miedo", aseguró valiente.
Pero las horas pasadas bajo las ruinas tuvieron que parecerle una eternidad. En esa misma casa bajo la que quedó sepultada perdió además a su tía y escuchó cómo otra mujer gritaba: "me muero". En medio de las ruinas, un hombre de unos 40 años levantaba los brazos y lloraba: "he perdido a mi padre", sollozaba. Este era tan sólo uno de los incontables edificios que no soportaron el terremoto de 7 grados en la escala de Richter que en la noche del martes al miércoles sacudió Haití. No muy lejos se encontraba el Palacio Presidencial, que tampoco pudo aguantar los temblores, al igual que la catedral, que también resultó gravemente dañada. (Reuters)
15 Enero 2010 Seguir en 











