Rosalba Mirabella es artista por definición: ha ganado premios nacionales y provinciales en pintura, grabado, dibujo, pero también ha sido seleccionada como finalista en ArteBa con un trabajo de video en 2008. Tiene en su haber cuatro videos, tres de los cuales incluyen partes de animación stop motion. De todos modos, cuenta que a la animación la utiliza de modo bastante libre, no prolijamente, porque mezcla las técnicas.
"Mujer rata contra pokemon" es video y animación, está registrada con una cámara digital de fotografía en función filmar, y a los muñecos los movió como marionetas con tanzas, porque está realizada con la técnica stop motion, modo similar con el que trabajó en "Fire bird". En cambio, en "Cabecitas de limón" utilizó una variante de animación tradicional con recortes de cartulina; y en "Montaña fantástica" (un verdadero documental sobre el estado de la primera confitería, en El Corte), mezcló diferentes técnicas, superponiéndolas. "Por lo general utilizo maquetas y stop motion, con objetos reales: quiero que se note que la nave espacial está hecha con cajas de remedios, por ejemplo. A mí me interesa esa dirección, pero me parecen válidas todas las técnicas; todo depende del objetivo de cada artista, o del contexto para el que se produce", sostiene la artista.
Ante la pregunta sobre si le gusta la animación tradicional, responde que, por ahora, le gusta más que el 3D. "Me refiero a las animaciones en tres dimensiones, no a las proyecciones que se ven con los lentes", precisa. Y agrega: "lo que pasa es que va evolucionando mucho y cada vez uno se sorprende más, pero no sé por qué no me gusta mucho".
Objeciones
En ese momento de la entrevista interviene Patricio García (músico y cineasta), con una tajante opinión: "me parece un retroceso el 3D, porque en vez de efecto de realismo terminan pareciendo cosas sin vida. Prefiero que me pongan un tipo disfrazado moviéndose, que un monstruo en 3D".
Retomando la palabra, Rosalba Mirabella destaca que ahora se pueden hacer cosas impresionantes, pero paradójicamente, a pesar del realismo, la sensación general de 'vida' que se busca, no está tan lograda. "'Avatar' sí me pareció impresionante, un despliegue increíble; parece que las cosas te están por caer encima, y ni hablar del sonido; vale la pena la versión con los anteojos", reflexiona.
Más adelante, la artista dijo que le interesa más "Avatar" que "La princesa y el sapo". "Pero en este caso por el contenido, por el tema, principalmente. Ahora, si me hacés comparar 'Avatar' con 'Ponyo' (del director japonés Hayao Miyazaki), ya tengo dudas. A mí, personalmente, me interesa el stop motion, sobre todo del estilo de Jan Svankmajer un ídolo de la animación stop motion, desde hace varias décadas", concluye.











