Resumen para apurados
- El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, descartó hoy cualquier acuerdo con Juan Manzur al ratificar que el PJ provincial ya definió su fórmula electoral.
- La disputa interna escaló con duras críticas cruzadas; el sector manzurista, mediante Pablo Yedlin, responsabilizó al mandatario por la inminente división partidaria.
- La fractura expone un escenario de fuerte confrontación en el PJ tucumano, lo que podría debilitar su hegemonía y reconfigurar el mapa electoral en la provincia.
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Tras más de una década de coexistencia en el peronismo, la relación entre el gobernador Osvaldo Jaldo y el senador nacional Juan Manzur parece haber llegado a un punto de quiebre sin retorno. Así lo manifestó el propio titular del Poder Ejecutivo (PE), quien aseguró que “de ninguna manera” existen posibilidades de un acuerdo electoral con su antecesor, algo que sí había sucedido en las nacionales de 2025, con el contador y el médico integrando la lista del oficialismo.
Tras un fin de semana en el que Manzur insistió con que el presidente Javier Milei tiene “dos candidatos en Tucumán”, en alusión al tranqueño y al titular de La Libertad Avanza (LLA), Lisandro Catalán, Jaldo fue tajante al descartar cualquier acercamiento. Destacó la ratificación de su compañero de fórmula, el vicegobernador Miguel Acevedo, y de la intendenta de la Capital, Rossana Chahla. “Quienes quieran competir con nosotros, la democracia se lo permite”, añadió. Y desafió nuevamente al manzurismo a materializar sus aspiraciones. “Lo único que tienen que hacer es animarse a largar sus candidaturas, y vamos a estar viendo, primero, quién se inscribe el 9 de abril (cuando cierra el plazo para presentar las listas ante la Junta Electoral Provincial), y luego quiénes llegamos al 9 de mayo de 2027, cuando son las elecciones”, insistió el mandatario.
No fue el único contrapunto con el senador nacional de Unión por la Patria (UxP). Ante una consulta de LA GACETA Play sobre unos dichos de Manzur respecto a supuestos “aprietes” dentro del peronismo tucumano, Jaldo expresó que no tenía intenciones de “contestar más” comentarios del médico. “Nosotros estamos trabajando. Y la verdad que si él habla de aprietes, él conoce muy bien ese sistema”, retrucó el jefe del PE.
“Peronismo dividido”
Aunque deslizó que “tiene ganas” de presentarse en 2027, Manzur no confirmó todavía si será candidato a gobernador. En sus visitas a distritos del interior y de la Capital para reunirse con vecinos y dirigentes, se diferencia de la gestión dialoguista de Jaldo y expresa las intenciones de conformar un espacio estrictamente opositor a las políticas implementadas por La Libertad Avanza.
El senador no respondió por ahora las declaraciones de Jaldo respecto a que “de ninguna manera” habrá un acuerdo electoral, aunque en su armado sostienen que podría hacerlo una vez que regrese de Buenos Aires. Sí sentó postura el diputado nacional Pablo Yedlin, quien no oculta sus diferencias con el tranqueño. “No hay ninguna duda que la responsabilidad de que el peronismo salga dividido en la próxima elección es del gobernador Jaldo, que ha decidido apoyar en forma irrestricta al modelo económico y de gobierno de Javier Milei que está en las antípodas de nuestro partido a nivel nacional y de nosotros a nivel provincial”, aseguró el titular de la comisión de Salud de la Cámara Baja ante una consulta de LA GACETA.
¿El fuego cruzado entre el jaldismo y el manzurismo implica un quiebre total? Sin diálogo directo ni puentes a través de interlocutores -un rol que alguna vez desempeñó el vicegobernador Acevedo-, el escenario parece más complicado para los “compañeros” que en las negociaciones previas a las elecciones de medio término de 2025, cuando al final, pese a las tensiones preliminares, se selló un armado de unidad que contó con la presencia de Jaldo y de Manzur en la lista de postulantes a diputado nacional que presentó PJ a través del frente Tucumán Primero.
El historial de los ex compañeros de fórmula, de hecho, está repleto de episodios críticos en los que primó el pragmatismo.
Su primera experiencia conjunta data de 2013, cuando el entonces gobernador José Alperovich, a poco de agotar sus chances de reelección, los ubicó al tope de la lista del “Frente para la Victoria” para las nacionales.
Dos años más tarde, ya como binomio, se impusieron en las urnas con el 51,64% de los votos. Y casi de inmediato comenzaron a percibirse las diferencias en la cabeza del oficialismo. Uno de los primeros puntos de conflicto surgió en 2016, cuando Manzur firmó un decreto de necesidad y urgencia para declarar el estado de emergencia en seguridad en la provincia. La Legislatura, en ese momento bajo la presidencia de Jaldo, rechazó el DNU y sancionó una normativa propia. Las disputas subterráneas persistieron, pero al final Manzur y Jaldo volvieron a compartir boleta en 2019, y otra vez se impusieron en las urnas con el 49,54% de los votos.
Antes de las nacionales de 2021, la designación del defensor del Pueblo -el jaldismo impuso a Eduardo Cobos- dinamitó el vínculo entre el médico y el contador. Se enfrentaron en las urnas en las PASO, pero el nombramiento de Manzur como jefe de Gabinete de Alberto Fernández derivó en un nuevo acuerdo. En 2023, tras el frustrado intento de Manzur de postularse a “vice”, Acevedo se posicionó en la fórmula. Y en 2025, tensiones mediante, se sostuvo la unidad en el PJ. Estos antecedentes hacen que más de un “compañero” piense que la historia podría repetirse. Pero Jaldo enfatizó que esto “de ninguna manera” sucederá y Manzur desafía al conductor del PJ con chicanas y recorridas. ¿Habrá retorno?







