Para unos los días están llenos de paseos y asados, y para otros todo es dormir y bailar

La vida de quienes van al camping en familia es distinta de la de los jóvenes que van solos.

QUIERO VALE CUATRO. Los juegos de mesa y el deporte son los favoritos LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
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04 Enero 2010
San Pedro de Colalao es uno de los destinos preferidos para quienes salen de campamento. Hay opciones para todos los gustos. Los jóvenes eligen dormir y divertirse; los grandes prefieren compartir el día junto a sus familias y sumergidos en la pileta.
"Nuestro camping es para la familia. Aquí se vive en armonía, hay seguridad y no suministramos alcohol", explica Felipe Racedo Aragón, dueño del camping Dr. Enzo Ciótola y residente en la villa hace 17 años. "Si hay problemas con algún joven en nuestra locación lo invitamos educadamente a retirarse", añadió.
Los Acevedo y los Campero, dos familias numerosas, acampan allí desde el viernes. "Somos clientes fijos. Siempre nos levantamos tempranito, salimos a pasear y después nos metemos en la ’pile’. Nunca nos olvidamos de hacer un asadito. Traemos las tablas para cortar la carne, los cubiertos, el tomate para la ensalada, el ’tomate todo’ el vino y las ganas de disfrutar", dice entre risas Luis Acevedo, quien viajó a la villa turística junto a su esposa, hijos y cuñado.

A divertirse

Aquellos que prefieren pasar unas minivacaciones alocadas tienen también otras alternativas. "La gente está llegando de a poco. Aún nos quedan dos cajas de fernet y la diversión es lo elemental", asegura Fernando, de 21 años, que se hospeda desde el sábado en el camping Jockey Club junto con 19 amigos.
"Lo único que hacemos es comer, tomar, dormir y seguir tomando. Por suerte salió el solcito y ya nos preparamos para ir al boliche", explica Juan Antonio Troitiño (19 años), mientras juega una mano de truco con sus amigas en el camping Sauce Yaco. "Los chicos quieren divertirse y los dejamos, pero siempre prevenimos los problemas. De eso se encarga la vigilancia privada", afirma Esteban Cayata, dueño del establecimiento.
En San Pedro acampar durante un día cuesta $12. Se puede jugar al voley, al ping pong y al fútbol.

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