El síndrome de la muerte súbita de la soja (SMS) es una enfermedad que se encuentra en las principales regiones sojeras de Estados Unidos, Argentina, Canadá, Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay. Es causada por cuatro especies del género Fusarium, dos de las cuales fueron identificadas en nuestro país: F. tucumaniae y F. virguliforme. Estos hongos infectan las raíces produciendo su podredumbre, pueden ocasionar clorosis y necrosis internerval, defoliación prematura y muerte de la planta. En ataques severos puede producir pérdidas importantes de rendimiento asociadas principalmente con la disminución del número de vainas y del peso de las semillas.
La ingeniera Silvia Distéfano, del INTA Marcos Juárez, sostuvo que en la Argentina fue detectada por primera vez en Pergamino durante la campaña 1991/92. El 75% de los lotes relevados en el área de Marcos Juárez en la campaña 2005/06 presentaron incidencias que variaron entre 1% y 20 %, con un 14% de estimación de pérdida de rendimiento en un lote comercial. En la campaña 2006/07 se registraron pérdidas de 41,9% en un cultivar de GM VIII y del 30,3% en uno de GM IV en parcelas a campo infectadas artificialmente. Distéfano sostuvo que son varios los factores ambientales y del suelo están asociados con el SMS. Alta humedad edáfica y temperaturas moderadas favorecen su desarrollo, siendo mayor la expresión de los síntomas en raíces a 15ºC y de los síntomas foliares a temperaturas entre 22 y 24ºC.
La principal estrategia para disminuir las pérdidas de rendimiento causadas por el SMS es la utilización de cultivares de soja resistentes, ya que no se dispone de métodos químicos o culturales eficaces para su control. La identificación a campo de estos cultivares es dificultosa dado que la respuesta al SMS puede ser inestable, el desarrollo de los síntomas foliares variar con las condiciones ambientales y el patógeno presentar distribución agregada en los lotes. A
demás, suelen observarse diferencias en el comportamiento, causadas por la distinta duración del ciclo y no por factores genéticos asociados a la resistencia. La menor duración del ciclo del cultivo puede actuar como limitante para la enfermedad, ya que disminuye el período de tiempo disponible para que el patógeno infecte la raíz y se desarrollen los síntomas foliares.
La ingeniera Silvia Distéfano, del INTA Marcos Juárez, sostuvo que en la Argentina fue detectada por primera vez en Pergamino durante la campaña 1991/92. El 75% de los lotes relevados en el área de Marcos Juárez en la campaña 2005/06 presentaron incidencias que variaron entre 1% y 20 %, con un 14% de estimación de pérdida de rendimiento en un lote comercial. En la campaña 2006/07 se registraron pérdidas de 41,9% en un cultivar de GM VIII y del 30,3% en uno de GM IV en parcelas a campo infectadas artificialmente. Distéfano sostuvo que son varios los factores ambientales y del suelo están asociados con el SMS. Alta humedad edáfica y temperaturas moderadas favorecen su desarrollo, siendo mayor la expresión de los síntomas en raíces a 15ºC y de los síntomas foliares a temperaturas entre 22 y 24ºC.
La principal estrategia para disminuir las pérdidas de rendimiento causadas por el SMS es la utilización de cultivares de soja resistentes, ya que no se dispone de métodos químicos o culturales eficaces para su control. La identificación a campo de estos cultivares es dificultosa dado que la respuesta al SMS puede ser inestable, el desarrollo de los síntomas foliares variar con las condiciones ambientales y el patógeno presentar distribución agregada en los lotes. A
demás, suelen observarse diferencias en el comportamiento, causadas por la distinta duración del ciclo y no por factores genéticos asociados a la resistencia. La menor duración del ciclo del cultivo puede actuar como limitante para la enfermedad, ya que disminuye el período de tiempo disponible para que el patógeno infecte la raíz y se desarrollen los síntomas foliares.









