27 Noviembre 2009 Seguir en 

El síndrome de la muerte súbita de la soja (SMS) es una enfermedad que se encuentra en las principales regiones sojeras de Estados Unidos, Argentina, Canadá, Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay. Es causada por cuatro especies del género Fusarium, dos de las cuales fueron identificadas en nuestro país: F. tucumaniae y F. virguliforme. Estos hongos infectan las raíces produciendo su podredumbre, pueden ocasionar clorosis y necrosis internerval, defoliación prematura y muerte de la planta. En ataques severos puede producir pérdidas importantes de rendimiento asociadas principalmente con la disminución del número de vainas y del peso de las semillas.
La ingeniera Silvia Distéfano, del INTA Marcos Juárez, sostuvo que en la Argentina fue detectada por primera vez en Pergamino durante la campaña 1991/92. El 75% de los lotes relevados en el área de Marcos Juárez en la campaña 2005/06 presentaron incidencias que variaron entre 1% y 20 %, con un 14% de estimación de pérdida de rendimiento en un lote comercial. En la campaña 2006/07 se registraron pérdidas de 41,9% en un cultivar de GM VIII y del 30,3% en uno de GM IV en parcelas a campo infectadas artificialmente. Distéfano sostuvo que son varios los factores ambientales y del suelo están asociados con el SMS. Alta humedad edáfica y temperaturas moderadas favorecen su desarrollo, siendo mayor la expresión de los síntomas en raíces a 15ºC y de los síntomas foliares a temperaturas entre 22 y 24ºC.
La principal estrategia para disminuir las pérdidas de rendimiento causadas por el SMS es la utilización de cultivares de soja resistentes, ya que no se dispone de métodos químicos o culturales eficaces para su control. La identificación a campo de estos cultivares es dificultosa dado que la respuesta al SMS puede ser inestable, el desarrollo de los síntomas foliares variar con las condiciones ambientales y el patógeno presentar distribución agregada en los lotes. A
demás, suelen observarse diferencias en el comportamiento, causadas por la distinta duración del ciclo y no por factores genéticos asociados a la resistencia. La menor duración del ciclo del cultivo puede actuar como limitante para la enfermedad, ya que disminuye el período de tiempo disponible para que el patógeno infecte la raíz y se desarrollen los síntomas foliares.
La ingeniera Silvia Distéfano, del INTA Marcos Juárez, sostuvo que en la Argentina fue detectada por primera vez en Pergamino durante la campaña 1991/92. El 75% de los lotes relevados en el área de Marcos Juárez en la campaña 2005/06 presentaron incidencias que variaron entre 1% y 20 %, con un 14% de estimación de pérdida de rendimiento en un lote comercial. En la campaña 2006/07 se registraron pérdidas de 41,9% en un cultivar de GM VIII y del 30,3% en uno de GM IV en parcelas a campo infectadas artificialmente. Distéfano sostuvo que son varios los factores ambientales y del suelo están asociados con el SMS. Alta humedad edáfica y temperaturas moderadas favorecen su desarrollo, siendo mayor la expresión de los síntomas en raíces a 15ºC y de los síntomas foliares a temperaturas entre 22 y 24ºC.
La principal estrategia para disminuir las pérdidas de rendimiento causadas por el SMS es la utilización de cultivares de soja resistentes, ya que no se dispone de métodos químicos o culturales eficaces para su control. La identificación a campo de estos cultivares es dificultosa dado que la respuesta al SMS puede ser inestable, el desarrollo de los síntomas foliares variar con las condiciones ambientales y el patógeno presentar distribución agregada en los lotes. A
demás, suelen observarse diferencias en el comportamiento, causadas por la distinta duración del ciclo y no por factores genéticos asociados a la resistencia. La menor duración del ciclo del cultivo puede actuar como limitante para la enfermedad, ya que disminuye el período de tiempo disponible para que el patógeno infecte la raíz y se desarrollen los síntomas foliares.







