Afirman que no siempre desvariaba

10 Septiembre 2009
El comisario Luis Antonio Pereyra está a cargo de la unidad de Máxima Seguridad de Villa Urquiza, donde está alojado Pablo Amín. "Tuvimos siete entrevistas. Primero, se manejaba con mucha cordura y podíamos hablar. Pero luego empezaba a decir que era hijo de Noemí Campbell, que tenía castillos en Dinamarca, y yo le decía que no me gusta que me tomen por inocente, así que terminaba la entrevista", señaló Pereyra. Además, explicó que el santiagueño es analizado frecuentemente por los psicólogos del penal. "Pero la psiquiatra está con licencia hace tres meses", aclaró. Además, ante una pregunta de la defensa sobre la conducta del acusado, expresó: "se porta igual que otros internos en su situación, que no reciben tantas visitas. Pero hay otros casos peores, que se producen cortes o se golpean contra la pared". Luego declaró Maximiliano Sánchez Aguirre, empleado del servicio penitenciario. "El interno hacía payasadas y tonteras. Se tiraba la comida encima, se bañaba vestido o decía que era Dios. A veces, se ponía agresivo con el personal de estatura baja o media. Pero no eran conductas constantes. Sólo se portaba así de vez en cuando", dijo Sánchez Aguirre.

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