El folclore tucumano construye su identidad

"Todavía estamos macerando esa cosa que no logramos conformar como una unidad identitaria... pero sólo es cuestión de tiempo", expresó el cantautor Lucho Hoyos. Él, como referente del folclore tucumano, coincide con lo que piensa la mayoría de sus colegas consultados por LA GACETA, con el objetivo de indagar en las profundidades de la producción cultural de nuestra provincia. La diversidad es la que marca el rumbo.

06 Septiembre 2009

La opinión sobre el sonido, las formas y los colores del folclore tucumano diferencian a los artistas consultados. Hay quienes se inclinan por el mantenimiento de las formas tradicionales, y los que admiten más o menos elementos ajenos a la esencia de nuestra música.   
"En el tratamiento armónico de las nuevas composiciones y de aquellas que una vez ’arregladas’ pierden la belleza de sus versiones originales se percibe la exageración. Insisto en que hay que poner los conocimientos al servicio de la canción como para no destruir la esencia de nuestro folclore", señala Carlos Podazza.
El músico cree que los nuevos cantantes tienen inflexiones poperas que desvirtúan el canto folclórico. "Otro aporte más bien negativo es el virtuosismo que algunos músicos imprimen a sus interpretaciones, y el oyente no sabe a quién seguir", cuestiona.
Pablo Dumit, en cambio, está seguro de que la renovación que se vive es heredada. "Viene de una música y de una poesía que nació renovándose y renovando, allá por los inicios de nuestros referentes como el Chivo Valladares o Chichí Costello, entre otros muchos. Ellos arrancaron no haciendo lo mismo que se escuchaba en el folclore del resto del país", explica.
Lucho Hoyos cuenta que la pelea de los compositores hoy es encontrar un sonido que los identifique. "Somos más ambiciosos en otras direcciones respecto de lo estrictamente musical. Al tener una producción que explota hacia tantas direcciones distintas, es evidente que lo que se genera está imbuido de una calidad de altísima gama", asegura.
"Hay como un tratamiento jazzístico del folclore que no se ve tanto en otros lugares del país", arriesga Lucho.
Desde la perspectiva de Juan Pablo Ance, "el folclore tucumano apuesta a las nuevas composiciones, a la originalidad, al paisaje y a no dejar morir nuestras costumbres y personajes".
"Es innegable que tenemos un estilo bien diferenciado del resto del país, y donde más se nota es  en la cadencia y el matiz de nuestra zamba tucumana", aporta Diego Trejo.

 

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