06 Septiembre 2009 Seguir en 
"La identidad nacional es la síntesis de nuestro origen étnico, el idioma que nos particulariza, la tradición que nos une y el folclore que nos representa". La afirmación pertenece al folclorista José Miranda Villagra, compositor, cantante y autor del libro "Folclore con mayúscula", obra que fue reconocida recientemente por el Parlamento de Perú.
Bajo ese concepto científico, didáctico y valorativo, Miranda Villagra elaboró lo que él denomina Mapa Folclórico Musical de la provincia de Tucumán, capítulo central de su libro. Según dijo, para la elaboración del trabajo, el folclorista contó con el valioso asesoramiento técnico y diseños cartográficos del Departamento de Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT. "En ese trabajo considero que Tucumán tiene tres grandes zonas o unidades folclóricas: la montaña, la llanura y la ciudad. Cada una de ellas con su ámbito natural, grupo humano, característica social, figura representativa y expresión musical", señaló Miranda Villagra. Sobre este último punto, explicó que la montaña presenta el joi joi, la arribeña o abajeña; la llanura la zamacueca y la ciudad la zamba, la canción y la chacarera.
"Esta mixtura literaria musical, geográfica y social, fruto de un profundo estudio de investigación nos permite afirmar que la provincia de Tucumán posee una innegable identidad folclórica y que esa identidad tiene sus características particulares", señaló.
Miranda Villagra publicó ocho trabajos discográficos con temas de su autoría y en colaboración con poetas como Luis Alberto Díaz, Angel Alfonso Medina, Horacio Rava y Manuel Serrano Pérez. "En mis temas hablo del amor, la vida, la libertad, los personajes urbanos y las bellezas de la provincia. Pero no hago del folclore un hecho político. Creo que los bienes folclóricos no deben ser politizados", apuntó.
"No hay mucha difusión en el exterior"
"Salvo por Mercedes Sosa, el folclore tucumano casi no es tenido en cuenta en otros países. No sucede lo mismo con el tango, que tiene una realidad diametralmente opuesta". La afirmación pertenece a la cantante Claudia Gargiulo, radicada desde hace siete años en Estados Unidos. La artista, que suele participar en distintos espectáculos de tango y de jazz, ha emprendido una campaña para hacer conocer a los compositores tucumanos también en Estados Unidos. "Cada vez que doy un recital folclórico, el público sale encantado con los ritmos y la cadencia de la música", relató.
Bajo ese concepto científico, didáctico y valorativo, Miranda Villagra elaboró lo que él denomina Mapa Folclórico Musical de la provincia de Tucumán, capítulo central de su libro. Según dijo, para la elaboración del trabajo, el folclorista contó con el valioso asesoramiento técnico y diseños cartográficos del Departamento de Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT. "En ese trabajo considero que Tucumán tiene tres grandes zonas o unidades folclóricas: la montaña, la llanura y la ciudad. Cada una de ellas con su ámbito natural, grupo humano, característica social, figura representativa y expresión musical", señaló Miranda Villagra. Sobre este último punto, explicó que la montaña presenta el joi joi, la arribeña o abajeña; la llanura la zamacueca y la ciudad la zamba, la canción y la chacarera.
"Esta mixtura literaria musical, geográfica y social, fruto de un profundo estudio de investigación nos permite afirmar que la provincia de Tucumán posee una innegable identidad folclórica y que esa identidad tiene sus características particulares", señaló.
Miranda Villagra publicó ocho trabajos discográficos con temas de su autoría y en colaboración con poetas como Luis Alberto Díaz, Angel Alfonso Medina, Horacio Rava y Manuel Serrano Pérez. "En mis temas hablo del amor, la vida, la libertad, los personajes urbanos y las bellezas de la provincia. Pero no hago del folclore un hecho político. Creo que los bienes folclóricos no deben ser politizados", apuntó.
"No hay mucha difusión en el exterior"
"Salvo por Mercedes Sosa, el folclore tucumano casi no es tenido en cuenta en otros países. No sucede lo mismo con el tango, que tiene una realidad diametralmente opuesta". La afirmación pertenece a la cantante Claudia Gargiulo, radicada desde hace siete años en Estados Unidos. La artista, que suele participar en distintos espectáculos de tango y de jazz, ha emprendido una campaña para hacer conocer a los compositores tucumanos también en Estados Unidos. "Cada vez que doy un recital folclórico, el público sale encantado con los ritmos y la cadencia de la música", relató.
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