El héroe puede transformarse en villano

La soprano Valeria Albarracín dice que los buenos suelen sufrir mucho en las obras.

SIMPATIA. El personaje de Albarracín en La viuda alegre fue agradable. LA GACETA / ARCHIVO
SIMPATIA. El personaje de Albarracín en "La viuda alegre" fue agradable. LA GACETA / ARCHIVO
23 Agosto 2009
"Buenos y malos, feos o lindos, todos tienen su importancia en esta disciplina que reúne tan mágicamente la música, el teatro y el talento artístico", dice la soprano Valeria Albarracín, buscando menguar posibles tiranteces.
En realidad, la cantante sostiene que no hay problemas entre colegas cuando se deben asumir roles menos agraciados que otros. Y sabe que sus palabras pueden parecer demasiado parciales. "Cosas de soprano, dirán... mis roles son los de la buena, la amada; pero muchas veces nos toca llorar y sufrir,  porque es como la vida con sus altibajos", define.
Resoluciones fáciles
"Sobre el escenario y guiados por el amor y el éxtasis de la música y el proceso dramático, las cosas parecen resolverse más fácilmente, tanto para villanos como para héroes", confirma.
Además, dice que hay que entender que en muchas óperas estos roles tienen distintas facetas y muchas veces quien comienza siendo bueno puede equivocar su rumbo y transformarse en villano (o viceversa) a los ojos del compositor, del libretista y claro, del público.
"Tengamos en cuenta que son ampliamente conocidos los casos en que un buen villano queda más grabado en nuestros recuerdos que el mas tierno de los héroes", asegura Albarracín, y agrega que muchas veces el personaje del malvado es premiado con la mejor de las melodías dentro de los mejores momentos dramáticos de un obra.
"Y por supuesto, cuando el cantante logra demostrar una gran destreza vocal y expresiva, el público lo admira más allá de su ubicación en el elenco de este fascinante arte dramático", señala Albarracín para finalizar.

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