23 Agosto 2009 Seguir en 
"La razón por la cual las sopranos y tenores tiene más protagonismo que los barítonos, bajos, mezzos y contraltos es básicamente una cuestión de registros. Las voces agudas tienen la posibilidad de alcanzar notas muy altas, extremas, más lejanas del registro de la voz hablada, y por lo tanto pueden así acceder a una serie de acrobacias vocales que excitan al oyente", explica el cantante Gustavo Ahualli.
Radicado en Estados Unidos desde hace muchos años, el barítono se encuentra en esta ciudad ensayando "Un baile de máscaras", la obra de Verdi que se estrenará el fin de semana en el teatro San Martín.
"En concordancia, los compositores escribieron acorde a las posibilidades de esas voces. Así es que, por ejemplo: jóvenes amantes en general, se los identifica con las voces agudas porque representan juventud y pasión. Los padres, los villanos, los maridos, consejeros y sacerdotes, entre otros, se los identifica con las voces más graves como las de barítono o bajo. Y las nodrizas, brujas, madres, abuelas y consejeras, se identifican con las voces de mezzo y contralto", explica el destacado barítono, asegurando: "es una cuestión de color y registro asociada con los personajes teatrales".
Posteriormente, relata que la mayoría de las óperas requiere de tantos tipos de voces como tipo de personajes haya. "Cuando un barítono o un bajo o una voz femenina grave se destacan (y claro está que hay miles en la historia del género), se debe a la misma razón por la cual una voz aguda lo hace: simplemente por la excelencia. Pero, las voces agudas tiene mas chances de alcanzar gran popularidad por las razones mencionadas. Al preguntarle a un neófito quién fue Enrique Caruso, las chances de que sepa son altísimas; pero si se le pregunta quien fue Tita Ruffo, seguramente no sabrá de quién se trata. Sin embargo, Tita Ruffo, compañero de escenario de Caruso, fue uno de los barítonos mas importantes de la historia, llamado Il Leone, por emitir sonidos de inigualable estentoriedad", recuerda Ahualli.
Radicado en Estados Unidos desde hace muchos años, el barítono se encuentra en esta ciudad ensayando "Un baile de máscaras", la obra de Verdi que se estrenará el fin de semana en el teatro San Martín.
"En concordancia, los compositores escribieron acorde a las posibilidades de esas voces. Así es que, por ejemplo: jóvenes amantes en general, se los identifica con las voces agudas porque representan juventud y pasión. Los padres, los villanos, los maridos, consejeros y sacerdotes, entre otros, se los identifica con las voces más graves como las de barítono o bajo. Y las nodrizas, brujas, madres, abuelas y consejeras, se identifican con las voces de mezzo y contralto", explica el destacado barítono, asegurando: "es una cuestión de color y registro asociada con los personajes teatrales".
Posteriormente, relata que la mayoría de las óperas requiere de tantos tipos de voces como tipo de personajes haya. "Cuando un barítono o un bajo o una voz femenina grave se destacan (y claro está que hay miles en la historia del género), se debe a la misma razón por la cual una voz aguda lo hace: simplemente por la excelencia. Pero, las voces agudas tiene mas chances de alcanzar gran popularidad por las razones mencionadas. Al preguntarle a un neófito quién fue Enrique Caruso, las chances de que sepa son altísimas; pero si se le pregunta quien fue Tita Ruffo, seguramente no sabrá de quién se trata. Sin embargo, Tita Ruffo, compañero de escenario de Caruso, fue uno de los barítonos mas importantes de la historia, llamado Il Leone, por emitir sonidos de inigualable estentoriedad", recuerda Ahualli.
NOTICIAS RELACIONADAS








