12 Mayo 2009 Seguir en 
MADRID (Especial, por Irene Benito).- Dicen que el secretario de Cultura de la Nación, José Nun, es el teórico del grupo de representantes de los países hispanoamericanos que celebrarán el bicentenario de las respectivas declaraciones de independencia de España. En Madrid, donde ayer participó del gran acto de presentación de la estrategia española en la conmemoración de los bicentenarios iberoamericanos, Nun dijo que trabaja desde 2005 para que Argentina use la excusa de los aniversarios de 2010 y 2016 para hacer catarsis. Un empeño que, según reconoce, se enfrenta a dos retos impensados: la crisis económica y la retórica amigo-enemigo. Admite: "es difícil hablar de cultura cuando a los políticos sólo les preocupan las candidaturas".
-¿La celebración de los 200 años de la Independencia incluye a la oposición?
-Absolutamente. Nuestras actividades son pluralistas. En ellas participan intelectuales de todas las filiaciones. Esto no quiere decir que trabajemos en un contexto de concertación y de tolerancia política. Más bien ocurre lo contrario. La sociedad argentina está políticamente muy polarizada. Por desgracia, la retórica amigo-enemigo ha reemplazado la retórica del "adversario por convencer". El primer binomio, más propio de un decisionismo que de la democracia representativa, implica que con el rival ni se negocia ni se dialoga. Esta es la posición que han adoptado los medios de mayor circulación en Argentina, que atacan despiadamente al gobierno.
-¿El peso de los medios se puede comparar al del Estado?
-Totalmente.
-¿La prensa tiene tanto poder como el Gobierno?
-No... Sí respecto a la comunicación. Aunque el Estado tiene sus propios medios, estos son periféricos en relación con los de gran circulación. Y el gobierno no interfiere para nada en ellos.
-¿El Poder Ejecutivo al que usted pertenece no hizo nada para fomentar la retórica amigo-enemigo?
-Creo que está incluido en ella.
-¿En qué posición?
-En un contexto en que esa es la retórica predominante.
-¿No hace nada para alimentarla?
-Lógicamente en un ring, en lo que uno creía que era un espacio de discusión y resulta un campo de boxeo, ¿si devuelvo los golpes estoy fomentando la pelea? Sí, la alimento porque no me quedo de brazos cruzados.
-¿La celebración de los 200 años de la Independencia incluye a la oposición?
-Absolutamente. Nuestras actividades son pluralistas. En ellas participan intelectuales de todas las filiaciones. Esto no quiere decir que trabajemos en un contexto de concertación y de tolerancia política. Más bien ocurre lo contrario. La sociedad argentina está políticamente muy polarizada. Por desgracia, la retórica amigo-enemigo ha reemplazado la retórica del "adversario por convencer". El primer binomio, más propio de un decisionismo que de la democracia representativa, implica que con el rival ni se negocia ni se dialoga. Esta es la posición que han adoptado los medios de mayor circulación en Argentina, que atacan despiadamente al gobierno.
-¿El peso de los medios se puede comparar al del Estado?
-Totalmente.
-¿La prensa tiene tanto poder como el Gobierno?
-No... Sí respecto a la comunicación. Aunque el Estado tiene sus propios medios, estos son periféricos en relación con los de gran circulación. Y el gobierno no interfiere para nada en ellos.
-¿El Poder Ejecutivo al que usted pertenece no hizo nada para fomentar la retórica amigo-enemigo?
-Creo que está incluido en ella.
-¿En qué posición?
-En un contexto en que esa es la retórica predominante.
-¿No hace nada para alimentarla?
-Lógicamente en un ring, en lo que uno creía que era un espacio de discusión y resulta un campo de boxeo, ¿si devuelvo los golpes estoy fomentando la pelea? Sí, la alimento porque no me quedo de brazos cruzados.









