MADRID (Por Irene Benito, especial para LA GACETA).- En la guía de teléfonos de la provincia de Pontevedra (Galicia) hay por lo menos 64 clientes con el apellido Alfonsín. Para rastrear el parentesco entre este nombre de familia muy común en la región y el ex presidente argentino Raúl Alfonsín hay que viajar hasta Ribadumia, municipio pontevedrés de 4.280 habitantes. En Casaldarnos, una aldea minúscula de ese valle verde, nació y vivió hasta los 15 años Serafín Raúl Alfonsín, abuelo del político radical. Las tres visitas que este hizo a Galicia establecieron una relación de afecto entre el estadista y la tierra de sus antepasados. El miércoles, la aflicción de Ribadumia fue una muestra singular de la pena con que los españoles reaccionaron al enterarse del fallecimiento.
Las autoridades se organizaron con rapidez y el mismo 1 de abril se reunieron en la calle Raúl Alfonsín para evocar la figura del líder de la UCR. Allí, donde una placa recuerda su último paso por el municipio, los vecinos gallegos colocaron flores y hablaron con emoción sobre el nieto de Ribadumia, al que ya sólo le quedaban parientes muy lejanos en este lugar. "Sentía mucho afecto por nuestra gente y un gran compromiso con esta tierra de donde su abuelo salió con una mano adelante y otra detrás en busca de un futuro mejor para su familia, como él mismo comentó", citó Salomé Peña, la alcaldesa de esa localidad. El viernes, los amigos gallegos de Alfonsín oraron en su memoria en la iglesia parroquial de Santa Baia de Ribadumia.
Desde Pontevedra -cuya Diputación le concedió el título de "hijo predilecto"- hasta Mallorca, la prensa y los líderes políticos españoles coincidieron en elogiar al ex presidente. "Fue un moderno político ?europeizado? que ganó contra lo que indicaba la historia", apostilló el columnista Ricardo Galli en el "Diario de las Baleares". Galli ponderó la campaña electoral del radical, cuyo mensaje iba acompañado de una propaganda estudiada: "por ejemplo, los millones de calcomanías con una gran ?SÍ? en rojo entre las letras de Alfonsín".
En Madrid, la embajada argentina puso a disposición un libro de condolencias y en Buenos Aires, el embajador español Rafael Estrella relató con emoción en su blog cómo vivió el velatorio de Alfonsín en el Congreso de la Nación.
En 2008, Estrella registró el encuentro en un restaurante porteño con el cantautor ubetense Joaquín Sabina y un ex ministro alfonsinista. Sabina le comentó al argentino: "somos muchos los españoles que sentimos un gran aprecio y respeto por don Raúl Alfonsín". Amelia Alfonsín Núñez, vecina de Ribadumia, amplió el comentario de Sabina al explicar a LA GACETA que el martes murió el argentino más querido en España. (Especial)
06 Abril 2009 Seguir en 








