Aportes del lector

06 Abril 2009

ES POSIBLE UNA POLITICA SANA

Grata fue mi sorpresa cuando leí uno de los titulares de LA GACETA que decía que “Muchos alumnos se enteraron a través de los medios de quién fue Alfonsín”. Qué bueno sería que los docentes hablen más sobre el caudillo radical, y hagan notar que es posible una política sana, con todos sus errores, pero inmersa en una discusión enfervorizada, que construya y, por sobre todas las cosas, con honestidad. Ojalá que la desaparición física de don Raúl nos deje la enseñanza para crecer y unirnos en contra de los atorrantes y poder correrlos a todos, votando en contra de ellos. Es cierto que Alfonsín tuvo muchísimos errores, pero trabajó para el país, para su pueblo, con grandes convicciones, y con una honestidad tremenda, y siempre buscando el consenso y la unión de todos los argentinos. Por favor, aprendamos de los errores y construyamos un buen futuro.

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Marcelo Mesías

mesiasmarcelo@yahoo.com.ar

DESPEDIDA A UN LIDER

El doctor Raúl Alfonsín fue un demócrata a carta cabal; nos enseñó que la democracia es un don que debemos tener para una república sana y constructiva, elevando la dignidad de los pueblos y su sociedad; seamos unidos ante las dificultades que puede enfrentrar la Patria. Debemos tener presente que sólo un pueblo unido puede salir adelante desponjándonos de prejuicios y egoísmo, trabajando juntos, aun con ideales diferentes en lo relativo a la política, respetando la democracia y las instituciones. El político demócrata aprueba todo lo bueno de otro opositor sin pensar que le aventaja en los actos que realiza. El recuerdo de todos los actos realizados, aunque muy doloros, será un recuerdo imperecedero para todos los que lo ayudaron en su época presidencial. Queda grabado en nuestros corazones y en la mente la muerte de nuestro querido y apreciado ex presidente Raúl Alfonsín.

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Nelly Abregú de Dottori

Maipú 562 - Tucumán

Política y ética

Es posible que mucha gente no conozca la enseñanza de Platón, de que “la política no es nada, si no va de la mano de la ética”. Pero eso no les impidió reconocer sus resultados, cuando en multitud rindió su último homenaje a Alfonsín, que dio muestras a lo largo de su vida de haber adoptado esa prédica de Platón. Romano Guardini dijo: “ningún párrafo de ninguna Constitución, ningún tribunal supremo, ningún tratado servirán de nada, si el hombre no tiene el sentimiento de que la res pública, la causa común de la existencia humana en libertad y dignidad está en sus manos”. Y así elegir a quien entienda que “gobernar significa estar por encima, ver la multiplicidad y la dependencia de los factores eficaces, volver a encontrar aquella mesura de la que dependerán el bienestar público”. Confucio enseñó 500 años AC: “el gobernante debe llevar el bien en su corazón”, que significa que no debe llevar en su corazón odio, rencor, ni venganza.

Roberto Walter Sehringer

rws27c@gmail.com

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