La crisis afectará el glamour de la gala

22 Febrero 2009
LOS ANGELES.- Ya sea por la recesión, la era de Barack Obama o el hecho de que una película sobre la esperanza sea una de las favoritas, está claro que el cambio ha llegado a Hollywood. Los hoteles lujosos que ofrecen suites para que diseñadores de ropa, joyería y cosméticos y que miman a los famosos con regalos mantienen su lugar, pero los productos podrían terminar siendo donados por las celebridades que quieren mostrar solidaridad en tiempos de crisis.
Los organizadores de fiestas han dicho que los planes para las celebraciones han decaído.
"Obama nos pidió un día de servicio y nosotros estamos pidiendo una noche que marque la diferencia", señaló Leeza Gibbons, conductora de un programa de entrevistas. Gibbons y la cantante Olivia Newton-John serán las anfitrionas de una noche benéfica de los Oscar para la fundación Memory de la conductora y para el centro contra el cáncer de la artista. "Todavía hay mucho del glamour asociado con el Oscar, pero ha disminuido con la crisis económica", señaló Gibbons.
La revista "Vanity Fair", valuarte de las fiestas del Oscar, renovará su gala pero será menor a la de años anteriores. Elton John y David Furnish sostendrán su evento benéfico, pero desaparecerán las fiestas privadas organizadas por las estrellas del pop Madonna y Prince. En su lugar, la elite asistiría a una fiesta de Mercedes-Benz. (Reuters)

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