Aprobaron la nueva Carta Magna en Bolivia

Entre otros cambios sustanciales, el flamante texto permitirá al presidente, Evo Morales, postularse para otro mandato, en diciembre. Pese a las denuncias de fraude expresadas por la oposición, los observadores internacionales dijeron que el desarrollo fue normal.

“SI” A LA CARTA MAGNA INDIGENISTA. Evo Morales tuvo el apoyo de los pueblos originarios, que constituyen dos tercios de la población del país. REUTERS
“SI” A LA CARTA MAGNA INDIGENISTA. Evo Morales tuvo el apoyo de los pueblos originarios, que constituyen dos tercios de la población del país. REUTERS
26 Enero 2009

LA PAZ.- Los bolivianos aprobaron ayer en un referendo una nueva Constitución impulsada por el presidente de ese país, Evo Morales, que abre las puertas del poder a la mayoría indígena y da al Estado el control total sobre la economía. La nueva Constitución logró el respaldo del 60% de los votantes, según una encuesta difundida por la red privada de televisión Unitel. Otra red, PAT, estableció un 61% para el “Sí” y 39% por “No”, mientras que la red ATB, ex filial del grupo español Prisa, por el sistema de conteo rápido indicó que el respaldo al nuevo texto es de 50,6% y el “No” a un 49,4%.
Esta es la segunda reforma constitucional de corte socialista en ver la luz en América latina en los últimos cuatro meses, tras la nueva Carta Magna de Ecuador, lo que profundiza un giro de la región hacia la izquierda. Analistas esperaban la victoria de Morales debido a su popularidad entre los aborígenes de las tierras altas del occidente, que, aunque representan dos tercios de la población boliviana de 10 millones de habitantes, han sido relegados durante décadas de la vida política.
“Felizmente en Bolivia ya son los pueblos los que deciden, aprueban o rechazan propuestas y normas, y eso se va a profundizar en el futuro”, dijo Morales, luego de votar en la Villa 14 de Septiembre, en la región central del Chapare, desde donde comenzó su carrera sindical como líder de los cocaleros.
La nueva Constitución es fuertemente resistida por los departamentos de la llanura oriental del país, dominados por descendientes de europeos y desde donde la oposición derechista intentó evitar el año pasado la convocatoria al referendo con una ola de protestas que dejaron varios muertos.
Esta Carta Magna, que permite a Morales presentarse por única vez a su reelección en unos comicios que podrían ser convocados en diciembre, establece que las 36 etnias indígenas que conforman Bolivia deben estar representadas en los poderes Legislativo y Judicial. Además profundiza una reforma agraria al prohibir los latifundios y establece que el Estado ejercerá la planificación de la economía y la administración de los recursos naturales y podrá intervenir en toda la cadena productiva (Ver “Creencias...”).
La oposición, dispersa entre partidos de centro y centroderecha, asegura que el nuevo texto creará un Estado totalitario y ahuyentará las inversiones que el país más pobre de Sudamérica necesita con urgencia. Además acusa a Morales, de querer instaurar un régimen centralista animado por su mayor aliado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Aunque dirigentes opositores sugirieron que podría haber fraude, observadores extranjeros afirmaron que no habían encontrado irregularidades.

Piedra basal
Según Morales, la nueva Constitución es la piedra basal de su proyecto de refundación de Bolivia, que lanzó apenas asumió a inicios del 2006, cuando decretó la nacionalización de las enormes reservas de gas natural del país.
Las divisiones entre el oriente y el occidente del país podrían agudizarse tras el referendo. Morales amenazó con poner en vigencia a la Constitución por decreto, si la oposición usa su control del Senado para bloquear las leyes que plasmen la Carta Magna.
Junto con los comicios presidenciales, los bolivianos también deberán elegir un nuevo Poder Legislativo, pero el proceso electoral podría ser apenas uno de los desafíos a enfrentar este año por el mandatario. La desaceleración de la economía, debido a la crisis económico-financiera global golpearía muy fuerte al país. Bolivia deberá recortar en marzo el precio del gas natural que exporta a Brasil y Argentina para ajustar las tarifas a la caída del precio internacional el crudo. Esas ventas son su principal fuente de ingresos. (Reuters-DPA)

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