Obama ordenó a la CIA que cierre cárceles secretas y el fin de la tortura

No se sabe dónde se alojarán los detenidos en Guantánamo, que será clausurada en un plazo de un año. Organismos de Derechos Humanos piden que Europa acepte presos que no están procesados pero que pueden ser liberados.

MEDIDA DE PESO. Obama decidió cerrar Guantánamo, pero afirmó que la lucha contra el terrorismo continúa, aunque de acuerdo a otros valores. AFP
MEDIDA DE PESO. Obama decidió cerrar Guantánamo, pero afirmó que la lucha contra el terrorismo continúa, aunque de acuerdo a otros valores. AFP
23 Enero 2009

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comenzó a cumplir una de sus principales promesas de campaña al ordenar el cierre de la prisión en la base militar de Guantánamo, en Cuba, en el plazo de un año. Además de esta, Obama ejecutó otras medidas tendientes a erradicar la tortura de reclusos.
El cierre efectivo de Guantánamo trae aparejados varios problemas. Acaso el más importante sea el destino de los cerca de 245 detenidos que aún se encuentran en el recinto. Human Rights Watch (HRW), uno de los principales organismos de Derechos Humanos, acogió con cautela el anuncio. Jennifer Daskal, experta en contraterrorismo de HRW, dijo que como primer paso es positivo pero que quedan muchas incógnitas por resolver. La principal es qué ocurrirá con los detenidos que están en Guantánamo, que no podrán ser procesados pero que son considerados demasiado peligrosos para ser liberados. La principal funcionaria de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, aplaudió la decisión de Obama y afirmó que los países europeos deberían aceptar a estos presos, que tampoco pueden regresar a su país de origen debido al riesgo de que puedan ser torturados o perseguidos. “Europa cooperó en la entrega y en la salida ilícita de estas personas de varios países”, señaló. Pillay, además, instó al mandatario a revisar los derechos de prisioneros en los centros de detención administrados por Washington en Afganistán y en Irak, y a hacer pagar a los autores de torturas o de métodos ilícitos de interrogación llevados a cabo durante la “guerra contra el terrorismo” de EEUU. El gobierno de Suiza afirmó que podría recibir detenidos de esa prisión. “Consideramos que la detención en Guantánamo está en conflicto con la ley internacional. Estamos listos para considerár cómo contribuir a la solución”, dice el texto.
El futuro de los presos que no pueden ser procesados ni transferidos lo decidirá una comisión formada por jefes de los departamentos de Justicia, de Defensa, de Estado y de Seguridad Nacional, y por el director nacional de Inteligencia y el presidente de la junta de jefes de Estado Mayor. “EEUU tiene la intención de seguir la lucha contra el terrorismo pero de acuerdo a sus ideales. Pretendemos ganarla, y lo haremos en nuestros términos”, dijo Obama durante la firma del cierre de la cárcel, rodeado de militares y de ex militares que habían denunciado la tortura en Guantánamo.

Otras medidas
En el mismo acto, Obama firmó otros decretos. Los documentos promueven que se aplique la Convención de Ginebra a todos los detenidos en Guantánamo y que se permita el acceso en la prisión a la Cruz Roja. Además, obligó a la CIA (Agencia Central de Inteligencia) a cerrar todas sus cárceles secretas y a modificar los métodos de interrogación. “Sin excepción, sin falla y sin interrupción respetaremos el decreto”, dijo su director, Michael Hayden.
Obama revocó además varias decisiones de su antecesor, George W. Bush. El presidente anuló la orden por la que se reinterpreta el artículo 3 de la Convención de Ginebra sobre la tortura y prohibió que se siga cualquier mandato o interpretación legal emitida por el Departamento de Justicia o por otras agencias del gobierno a partir del 11 de setiembre de 2001, día del atentado a las Torres Gemelas. Pero no eliminó las comisiones militares creadas por Bush para juzgar a los detenidos; incluso, dijo que no descarta utilizarlas. (AFP-NA-DPA-Reuters)

Cronología de un horror
2001: El atentado del 11-S motiva que el Congreso autorice al entonces presidente, George W. Bush, a arremeter contra países, grupos e individuos involucrados. En noviembre, Bush crea tribunales militares de excepción.

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2002: El 11 de enero llegan los primeros prisioneros. El entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, los presenta como “los asesinos más entrenados y feroces del planeta”. En febrero, una directiva presidencial dice que la Convención de Ginebra no es aplicable en Guantánamo.

2004: El 28 de junio, la Corte de EEUU autoriza a los presos a apelar ante un tribunal federal.

2005: El 8 de agosto, decenas de presos inician una huelga de hambre; son forzados a comer.

2006: El 10 de junio, tres detenidos se suicidan. El 29, la Corte invalida los tribunales militares de excepción y estima que Bush se extralimitó. El 12 de julio, el mandatario ordena aplicar la Convención de Ginebra. El 6 de septiembre, arriban 14 presuntos líderes de Al Qaeda, hasta entonces detenidos en cárceles secretas de la CIA. El 17 de octubre Bush logra que se sancione la ley que reinstaura los tribunales militares de excepción.

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2008: El 21 de julio, comienza el juicio de Salim Hamdan, ex chofer de Osama bin Laden, ante un tribunal militar de excepción. En agosto, es condenado a cinco años y medio de prisión. El 27 de octubre, comienza el juicio a Ali Hamza al Bahlul. Se niega a defenderse e impone el silencio a su abogado. Es condenado a perpetua. El 20 de noviembre, un juez examina por primera vez el legajo de presos y declara que la detención de cinco es ilegal.

2009: El 19 de enero se reanudan los juicios contra cinco acusados del 11-S y contra Omar Khadr, un canadiense de 15 años acusado de crimen de guerra. Ayer, Obama firmó un decreto por el que ordena el cierre de Guantánamo en un año.

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