17 Enero 2009 Seguir en 
Vanesa, mientras rastreaba los lugares donde su hijo R. compraba droga, dio con una farmacia de la capital que vendía medicamentos sin receta en esa zona. "Le pedí a una amiga que pidiera una tira de Rivotril. Lo único que tuvo que hacer fue pagar los $ 12. Para ellos es algo cotidiano, no se hacen problema", agregó. Esa información, según dijo Vanesa, fue entregada de forma personal al legislador Pedro Balceda, quien a su vez la habría remitido al juez federal Daniel Bejas. "No es el único lugar que trabaja de esa forma. Algunas madres de Costanera manejan datos similares", expresó.










