Llevaban pañuelos verdes en la cabeza. Algunas prefirieron no mostrar el rostro. Con miedo e incertidumbre, pero con mucha energía, las “Madres de la Esperanza”, un grupo de mujeres cuyos hijos son adictos, marcharon alrededor de la plaza Independencia anoche; reclaman que el Gobierno tome medidas para combatir el flagelo de la droga, que afecta a miles de jóvenes.
Las mujeres pidieron que se investigue la venta de droga en los barrios y que el Estado posibilite la rehabilitación de sus hijos.
Al finalizar la manifestación, la ministra de Desarrollo Social, Beatriz Mirkin, las recibió y escuchó sus reclamos. La funcionaria les dijo que intervendrá para ayudarlas en cada caso particular y que se profundizará el apoyo social en las zonas críticas.









