Testigos del reclamo

ESPERA. Las mujeres, frente a la sede del PE.  LA GACETA / HECTOR PERALTA
ESPERA. Las mujeres, frente a la sede del PE. LA GACETA / HECTOR PERALTA
13 Enero 2009

- “Soy de Capital Federal. Me enteré leyendo LA GACETA que las mamás de unos chicos adictos iban a marchar y quise participar. Esto es algo increíble. Es propio de una madre que quiere salvar a su hijo”, relató Gisela Belizán, una turista de 35 años.

- Maria Elvira Robles es una maestra jubilada que se acercó para acompañar a las “Madres de la Esperanza”.“Hay que comprometerse con lo que están haciendo estas mujeres, porque son ejemplares. Es algo muy grave lo que está pasando, porque no tienen dónde acudir para llevar a sus chicos. Creo que no lo van a solucionar con más cárceles, sino con menos pobreza”. aseveró la mujer.

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- “Ese es un ‘transa’”, decían algunas mujeres señalando a un hombre que estaba observando desde una esquina de la plaza Independencia la manifestación. LA GACETA lo interrogó, pero él se negó a dar su nombre. “Creo que esto no va a llegar a nada”, dijo.

- “Espiritualmente, estoy ciento por ciento con ellas. De una forma u otra, esto que está sucediendo es culpa de todos. También es cierto que no hay una infraestructura que contenga a estos chicos. Se los trata como objetos, pero son personas y se los debe ayudar”, expresó preocupado José Daniel.

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- La abogada Aurora Díaz Argañaraz estuvo junto a las “Madres de la Esperanza”, tanto en la marcha como en la reunión con la ministra Beatriz Mirkin. “Necesitamos centros de rehabilitación adecuados para estos chicos”, dijo.

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