La dura lección con Hezbollah

Análisis. Por Alistair Lyon - agencia Reuters.

06 Enero 2009

BEIRUT.- Mientras realiza una ofensiva terrestre en Gaza para infligir el mayor daño posible a Hamas antes de cualquier tregua, Israel ha evitado ponerse objetivos demasiado ambiciosos, por lo que su enemigo palestino no puede declararse victorioso sólo por mantener su supervivencia.
Hamas quiere emular el gran desempeño de Hezbollah en la guerra de Líbano de 2006, en la que el grupo guerrillero proiraní resistió la fuerza del poderoso Ejército israelí durante 34 días. Pero el grupo islámico palestino carece de arsenal y de la capacidad de la guerrilla chiíta. Pese a su debilidad militar, seguirá luchando para convertirse en un ícono de la resistencia entre árabes y musulmanes.
El desafío de Israel es convertir su superioridad militar en ganancias políticas y de seguridad a largo plazo, sin quedar inmerso en combates callejeros que podrían causarle muchas bajas militares y masacres de civiles. “El objetivo fundamental es cambiar la realidad de la seguridad en el sur”, dijo el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, en referencia a las ciudades que son blanco de los asaltos con cohetes de Hamas.
Los líderes israelíes están evitando caer en los mismos errores que cometieron en Líbano hace dos años, donde el planteo de grandiosos objetivos como destruir a Hezbollah y eliminar su arsenal de cohetes los predispuso para el fracaso. Pueden tener una gama de objetivos según cómo se desarrollen las cosas. Sin embargo, sin una invasión a gran escala en Gaza, Israel aceptó tácitamente que Hamas se quedaría en el lugar.

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