PARIS.- La sombra de una catástrofe humanitaria en la Franja de Gaza cobró mayor envergadura en el tercer día de la ofensiva terrestre israelí y multiplicó los llamados a una solución diplomática del conflicto por parte de la comunidad internacional.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, el primer líder que se presenta en misión por la paz en Oriente Medio, pidió ayer que se acuerde lo más pronto posible el cese al fuego entre Israel y Hamas. Sarkozy se entrevistó en Ramallah, Cisjordania, con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, y luego hizo lo propio en Jerusalén con el jefe de Estado israelí, Shimon Peres, mientras su representante diplomático se reunía con la canciller israelí, Tzipi Livni.
Un asunto de todos
El mensaje de Sarkozy es uno solo: la violencia debe terminar. “En Europa queremos un cese al fuego lo más pronto posible; por ahora, todo está yendo en contra de la paz. Las armas deben silenciarse; tiene que haber una tregua humanitaria”, declaró. “Esto no es sólo un asunto entre Israel y los palestinos; es un tema global y el mundo entero debe ayudar a encontrar una solución”, agregó. En la misma línea, el presidente ruso Dimitri Medvedev pidió un inmediato cese del fuego en Gaza y conversó telefónicamente con Abbas.
La ofensiva terrestre iniciada el sábado por la noche, después de un intenso bombardeo aéreo en los días precedentes, ha agravado la crisis humanitaria en el minúsculo territorio palestino superpoblado. Cortes de suministro eléctrico y de comunicaciones, grave penuria de productos alimentarios son algunos de los aspectos de la situación en Gaza.

Destruyen hospitales
La Cruz Roja Internacional denunció los daños provocados en los hospitales por las tropas israelíes. “Los heridos mueren esperando las ambulancias que no pueden llegar debido a los combates”, denunció un portavoz de la organización. También se declaró muy preocupado por el abastecimiento de agua en el territorio. “Medio millón de personas, es decir un tercio de la población del territorio están amenazadas de quedar completamente privadas de agua”, precisó. Japón, Australia y Canadá urgieron a la comunidad internacional concertarse para enfrentar la crisis de la población.
Bush pone precio
El presidente chino Hu Jintao le manifestó a su par estadounidense George W. Bush su inquietud respecto de la crisis humanitaria en Gaza, en una entrevista telefónica. Pese al crecimiento dramático del número de víctimas civiles palestinas, Bush reiteró su apoyo a Israel y reclamó condiciones que impidan a Hamas lanzar cohetes contra el Estado hebreo, como condición previa para un alto el fuego. “Por supuesto que todos querríamos que cesara la violencia, pero no al precio de un acuerdo que no impida que la crisis se reproduzca”, dijo.
Entre tanto, Mauritania, uno de los escasos países de la Liga árabe que tiene relaciones con el Estado hebreo, decidió llamar a su embajador en Israel. Ambos países establecieron vínculos diplomáticos en 1999. (Reuters-AFP-NA-Télam)










