Las industrias culturales generan grandes ingresos

Describen la experiencia estatal en Andalucía.

19 Oct 2008

Durante el año pasado, en la comunidad autónoma de Andalucía (en el sur de España), ingresaron U$S 11.000 millones por la actividad cultural. De su población, 150.000 personas trabajan en alguna de las 40.000 empresas culturales existentes, que representan el 16,5% del total de las empresas andaluzas. Es un área de permanente crecimiento. Como atracción turística, desplazó a la famosa “costa del sol” a un segundo plano, según explicó ayer José María Rodríguez Gómez.
El viceconsejero de Cultura de la junta de gobierno andaluza expuso en el marco del Segundo Congreso Argentino de Cultura, y reivindicó la cooperación internacional en el sector, pero siempre que se garantice la participación de los distintos sectores sociales y, especialmente, de los hacedores de arte.
“La cultura es un derecho en tres aspectos. Por un lado, en el plano individual con el fomento a la libertad de la creación artística y la decisión de dar visibilidad a todo lo que se hace. En el segundo, como parte de los derechos sociales, con el compromiso para facilitar el acceso a los bienes y servicios culturales y para hacer partícipes a los ciudadanos de la producción de cultura. En el último, atento al derecho colectivo de los pueblos, apostando a la diversidad y a la interculturalidad y ayudando a que se conviva mejor en una sociedad”, remarcó el experto español.
Rodríguez Gómez, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, instó a que la elaboración cultural se base en los principios de pluralidad y respeto al otro y a lo que este hace, como elemento integrante de su dignidad personal. Remarcó asimismo la importancia de poder evaluar los resultados obtenidos; de sistematizar las experiencias; de profesionalizar a los actores sociales que intervienen en los procesos creativos y de potenciar la libertad democrática de participación del público.

Falla el reclutamiento de los investigadores

El experto en gestión de ciudades Fabio Quetglas sostuvo que el principal problema del sistema científico-tecnológico argentino es que este recluta mal sus investigadores. “Los talentosos deciden por descarte dedicarse a la carrera científico-tecnológica, porque el mercado les paga mejor que el Estado”, aseveró.
El especialista también apuntó a la falta de complejización del sistema científico-tecnológico nacional. “Nosotros tenemos el mejor jugador de fútbol del mundo porque hay miles de potreros, millones de pibes jugando, miles de pelotas, cientos de referís, campeonatos locales. Así te sale el mejor jugador. El mejor jugador no va a poder salir de Panamá, donde hay 20 canchas de fútbol, 30 jugadores, etcétera. Entonces, se precisa volumen. Si vos sos el único tenista de tu pueblo, sos bueno y llegaste hasta ahí. Pero si en tu pueblo todos juegan al tenis, como en el caso de Tandil, es probable que te salga un (Juan Martín) del Potro, porque hay mucha competencia, buenos entrenadores, buenas canchas, buenos ojos técnicos, que te corrigen los errores cuando sos chiquito. Y esto vale para los investigadores, para los chefs, para los arquitectos ...”, aseveró Quetglas.

 

 

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