Piden nuevas leyes que faciliten la ayuda externa

Destacan la importancia de la cooperación.

19 Oct 2008

En los últimos años, hubo cambios sensibles en los paradigmas de cooperación internacional, pero no se modificaron las legislaciones nacionales ni los órganos administrativos. A criterio del mexicano Enrique Vargas, esta es una deuda que complica las posibilidades de desarrollo cultural y de intercambio de bienes y servicios.
“Somos potencias culturales y tenemos capacidad para competir internacionalmente. Son realidades que se reflejan en lo económico, pero debemos adecuar las leyes de cada país. ¿De qué sirven los acuerdos si hay un marco normativo que no acompaña esa nueva realidad? Hay muchas dificultades para aplicar los fondos”, afirmó Vargas, quien integra la División de Asuntos Culturales de la Secretaría General Iberoamericana.
El experto reclamó la participación de la ciudadanía, de los colectivos sociales y de los creadores en el diseño de los programas, y pidió que los gobiernos entiendan la importancia de crear agencias culturales que centralicen las colaboraciones internacionales, en vez de una lucha entre ministerios del mismo gabinete. “Si hay poco dinero y encima está mal repartido, no hay impacto social”, puntualizó.
El especialista disertó ayer en la mesa “La cooperación cultural intra e internacional: nuevos principios y prácticas”, en el Segundo Congreso Argentino de Cultura.
En segundo lugar, expuso el jujeño Daniel González, quien integró la Organización de Estados Iberoamericanos. Ayer anunció la propuesta de hacer un Forum Cultural Latinoamericano en 2010, en el contexto del bicentenario del proceso de independencia de los países de la región, como espacio para la reflexión y el encuentro de distintos actores sociales sobre la base de la memoria histórica; la revisión de las identidades étnicas y nacionales; las experiencias y respuestas frente a la globalización y el debate sobre el futuro.
González reclamó la definición de una agenda propia, que atienda los problemas de desigualdad e inequidad, la crisis del capitalismo, la integración internacional y la innovación tecnológica. “En los 50, la agenda fue nacional y popular; en los 60, desarrollista y en los 70, antiimperialista. En los 80 y 90 se perdieron, porque nos impusieron el Consenso de Washington”, dijo.
Por su parte, la funcionaria del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales Eva Piwowarski advirtió que la dificultad en el sector no radica en la producción, sino en la apropiación del propio mercado nacional.
“Uno va al cine creyendo que elige, pero la oferta está distorsionada por medio siglo de ocupación de las salas con películas norteamericanas. Entre el 80% y el 90% de lo que consumimos está hecho en Hollywood, mientras que sólo el 1% es de los países del Mercosur. Estamos trabajando para revertirlo con pactos de distribución con Brasil y sancionando normas comunes”, señaló.

 

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