Aburrirse prepara mejor el cerebro para tomar decisiones complejas

La mala fama del aburrimiento es cada vez menor. No llegar a la apatía es la clave para no perder el beneficio.

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Hace 1 Hs

El aburrimiento puede ser productivo, según psicólogos y neurocientíficos. Las investigaciones lo consideran una parte normal y necesaria del desarrollo, siempre y cuando se aprenda a convivir con esos ratos “en blanco”. Episodios como esos a diario ayudan a construir paciencia, resiliencia y capacidad de gestión emocional. No se trata de glorificar la inactividad, sino de recuperar un equilibrio mínimo entre hacer y descansar.

Los especialistas hablan de practicar un "aburrimiento constructivo", una pausa cognitiva. Difícil de contemplar en épocas de constante flujo de estímulos vía celular. Lograrla traerá beneficios inmediaros para el cerebro. Los especialistas advierten que hay una especie de sobrecarga del sistema nervioso que se mantiene en alerta continua, como si siempre hubiera algo urgente que atender.

Diferencias

La ciencia moderna distingue dos tipos de aburrimiento, el situacional, como estar en una sala de espera es el que potencia la creatividad y el crónico, el que es preocupante porque genera apatía, rasgo que se asocia con la depresión y el riesgo de conductas impulsivas o adicciones.

En 2026, vivimos una economía de la atención donde el aburrimiento está en peligro de extinción. Apenas sentimos un segundo de aburrimiento, sacamos el celular. Para obtener un “aburrimiento productivo” no hace falta ir a una montaña un mes. Los espacios están mucho más a mano. 

Un buen ejercicio es prohibirse sacar el teléfono cuando se está en una fila, esperando el ascensor o esperando a un amigo. Al principio el sistema nervioso captará una ligera ansiedad, pero pocos minutos después se activará por defecto, empezando a observar el entorno o a generar pensamientos propios.

Si se suele decir que las mejores ideas surgen en la ducha o lavando los platos, la razón es porque son tareas de bajo esfuerzo cognitivo, automáticas que dejan a la mente libre para divagar. No hay que intentar "resolver problemas", simplemente dejar que la mente salte de un pensamiento a otro. Ese "salto" es el que crea las conexiones creativas. Una técnica utilizada por CEOs y creativos de alto rendimiento tiene que ver con sentarse en una silla cómoda, frente a una pared o una ventana, sin música, sin café y sin celular con un temporizador de 15 minutos. 

El empleo de la técnica tiene el siguiente desarrollo: 1-5 minutos, aburrimiento puro e irritación; 5-10, empiezan a aparecer pendientes o cosas que preocupan y, finalmente, entre los 10-15; el cerebro se calma y suele surgir una idea, una solución a un problema viejo o una perspectiva nueva que estaba bloqueada por el ruido diario.

En la actualidad el aburrimiento no es una pérdida de tiempo, sino una previa a las grandes ideas y a la toma de decisiones importantes sobre nuestra vida.

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