23 Agosto 2008 Seguir en 
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, España.- Los cadáveres de varios fallecidos en el accidente comenzaron a llegar a la isla de Gran Canaria, de donde procedía aproximadamente la mitad de los pasajeros. Casi todos los municipios de la isla están de luto por la muerte de 71 ciudadanos canarios que viajaban en el avión de Spanair con 172 pasajeros y tripulantes y en el que murieron 153 personas.
De San Bartolomé de Tirajana eran originarias 13 de las víctimas mortales, entre ellas un concejal que pereció junto con su esposa y dos hijas. En el pueblo de Aldea Blanca, decenas de personas acompañaban a los padres de la joven fallecida Fayna Noda Pena. Una familia de cinco miembros figura entre los fallecidos canarios, así como una pareja de recién casados, otra de guardias civiles, la esposa de un ciudadano brasileño y la madre, de nacionalidad búlgara, de un niño que se quedó en Madrid para hacer las pruebas de ingreso en el equipo juvenil del Real Madrid.
Con 50 cuerpos ya identificados hasta ahora, en la madrugada de ayer llegó al aeropuerto de Gando, en Las Palmas de Gran Canaria, capital de la isla, el primer féretro, con el cuerpo del soldado David Caballero, que fue enterrado por la tarde. Al mediodía llegaron otros dos cuerpos en un avión regular. La ministra española de Defensa, Carme Chacón, viajó a Gran Canaria para coordinar el traslado de los fallecidos en el accidente del aeropuerto de Madrid-Barajas.
De los 19 supervivientes, ocho son canarios, precisó ayer el presidente del gobierno regional, Paulino Rivero. Asimismo, dijo que pidió al jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien se reunió ayer en Madrid, que el Ejército del Aire ponga a disposición aviones Hércules para llevar a los fallecidos a Canarias si la compañía Spanair, a la que pertenecía el avión siniestrado, no puede encargarse de trasladar a todos.
Funeral de Estado
El gobierno canario trata, además, de acordar con el Ejecutivo español la convocatoria de un funeral en las islas en los próximos días, al que acuda algún miembro de la Casa Real y algún miembro del gobierno español. Por su parte, el ayuntamiento de Madrid organizará un funeral el 1 de septiembre en la catedral de La Almudena. “No hay precedentes de que en una tragedia civil haya funerales de Estado”, recordó Rivero. (AFP-NA)
De San Bartolomé de Tirajana eran originarias 13 de las víctimas mortales, entre ellas un concejal que pereció junto con su esposa y dos hijas. En el pueblo de Aldea Blanca, decenas de personas acompañaban a los padres de la joven fallecida Fayna Noda Pena. Una familia de cinco miembros figura entre los fallecidos canarios, así como una pareja de recién casados, otra de guardias civiles, la esposa de un ciudadano brasileño y la madre, de nacionalidad búlgara, de un niño que se quedó en Madrid para hacer las pruebas de ingreso en el equipo juvenil del Real Madrid.
Con 50 cuerpos ya identificados hasta ahora, en la madrugada de ayer llegó al aeropuerto de Gando, en Las Palmas de Gran Canaria, capital de la isla, el primer féretro, con el cuerpo del soldado David Caballero, que fue enterrado por la tarde. Al mediodía llegaron otros dos cuerpos en un avión regular. La ministra española de Defensa, Carme Chacón, viajó a Gran Canaria para coordinar el traslado de los fallecidos en el accidente del aeropuerto de Madrid-Barajas.
De los 19 supervivientes, ocho son canarios, precisó ayer el presidente del gobierno regional, Paulino Rivero. Asimismo, dijo que pidió al jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien se reunió ayer en Madrid, que el Ejército del Aire ponga a disposición aviones Hércules para llevar a los fallecidos a Canarias si la compañía Spanair, a la que pertenecía el avión siniestrado, no puede encargarse de trasladar a todos.
Funeral de Estado
El gobierno canario trata, además, de acordar con el Ejecutivo español la convocatoria de un funeral en las islas en los próximos días, al que acuda algún miembro de la Casa Real y algún miembro del gobierno español. Por su parte, el ayuntamiento de Madrid organizará un funeral el 1 de septiembre en la catedral de La Almudena. “No hay precedentes de que en una tragedia civil haya funerales de Estado”, recordó Rivero. (AFP-NA)









