Chávez y Uribe restablecen relaciones después de más nueve meses de tensión

En la refinería de Paraguaná, a 500 kilómetros de Caracas, los presidentes de Venezuela y Colombia mantuvieron una prolongada reunión. Firmaron un documento de 17 puntos, la mayoría relacionados con acuerdos económicos sobre energía y explotación de hidrocarburos.

Colombia y Venezuela restablecieron las relaciones diplomáticas luego del incidente con Ecuador. FOTO AFP
Colombia y Venezuela restablecieron las relaciones diplomáticas luego del incidente con Ecuador. FOTO AFP
11 Julio 2008
PARAGUANA (Venezuela).- Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Colombia, Alvaro Uribe, mantuvieron un extenso encuentro en la refinería venezolana de Paraguaná, con la que oficializan el restablecimiento de relaciones entre ambos países.

Chávez y Uribe se estrecharon las manos formalmente, sin efusividad, en un gesto que ambos repitieron para la foto oficial. El encuentro, más prolongado que lo inicialmente previsto, se produjo en el Centro de Refinación de Paraguaná, a 500 kilómetros al oeste de Caracas, luego de una visita a sus instalaciones, las más grandes del mundo.

Según la radio oficial colombiana Caracol, el encuentro de ambos mandatarios en la ciudad de Punto Fijo concluyó con éxito y luego darán a conocer un documento de entendimiento con el que se oficializará el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela. El documento tiene 17 puntos, la mayoría relacionados con acuerdos de tipo económico, específicamente en asuntos relacionados con energía y explotación de hidrocarburos. También se lograron avances importantes para la construcción de un tren binacional, que facilite el transporte entre Colombia y Venezuela, a través de Paraguachón. Además, ambos gobiernos se comprometieron a reforzar la seguridad en la frontera común, para contrarrestar al narcotráfico, la guerrilla y a grupos paramilitares.

Analistas locales consideraron esta reunión como un primer paso para superar la crisis bilateral que comenzó en noviembre de 2007 luego de que Uribe retiró a Chávez su confianza para mediar en un posible canje humanitario entre guerrilleros prisioneros y rehenes en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La situación más delicada dentro de la crisis se presentó el pasado 1 de marzo, cuando tropas colombianas violaron territorio de Ecuador y atacaron un campamento de las FARC en el que mataron a Raúl Reyes, el segundo jefe de esa guerrilla. En ese momento, Chávez ordenó la retirada del embajador en Bogotá y el traslado de 10.000 efectivos militares a la frontera con Colombia, pero el rompimiento de relaciones afectó, sobre todo, al comercio bilateral.

Chávez amenazó con sustituir las compras en Colombia, que ascienden a cerca de 5.000 millones de dólares. Estas acciones estuvieron acompañadas de fuertes ataques verbales de Chávez a Uribe, con el que dijo que no tenía nada que hablar y al que acusó, entre otras cosas, de dirigir un gobierno "narcoparamilitar".

Colombia, por su parte, amenazó con llevar a Chávez a una corte penal internacional y acusarlo de colaborar con las FARC.

Sin embargo, hace unos días se produjo un cambio radical en la actitud del gobernante venezolano hacia el Gobierno de Colombia cuando anunció que iba a recibir a Uribe como a un "hermano". Posteriormente dijo que invitaba a Uribe "para darle la mano, para buscar la integración respetando las particularidades".

El fuerte viraje de Chávez incluyó un llamado a las FARC a que dejen unilateralmente en libertad a todos los rehenes y a que busquen una salida pacífica, porque consideró que la lucha armada ya no es una vía para acceder al poder en este siglo. (Télam)

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