11 Julio 2008 Seguir en 
PARIS, Francia.- La ex rehén Ingrid Betancourt confesó que le "encantó" el cabezazo del futbolista francés Zinedine Zidane al jugador italiano Marco Materazzi en la final del Mundial de Alemania, que vio en la selva junto a sus captores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Incluso, Betancourt aseguró que "habría hecho algo parecido" de haber estado en lugar de Zizou. Sin embargo, en una entrevista publicada en la edición de esta semana de la revista "Paris Match", la célebre ex cautiva confió además que ese Mundial le llevó problemas al campamento donde estuvo secuestrada, por su doble nacionalidad colombo-francesa.
Después de esa maratón mediática de la víspera, Betancourt declaró hoy que pasó de la alegría al cansancio. "Necesito parar y hacer una especie de retirada", señaló en una entrevista a la emisora de radio francesa "Europe 1", que tuvo que retrasarse 20 minutos porque esta mañana le había sido "imposible físicamente" levantarse antes.
Pese al agotamiento, la ex política aseguró que uno se habitúa rápidamente a las cosas buenas. "No querría perder la conciencia del privilegio de la libertad", explicó. Aún así, no se plantea su vuelta inmediata a Colombia. "Tengo que rehacerme un espacio. Volveré a Bogotá, pero de forma que no cree inquietud a mi familia. Lo mínimo es ser prudente", aclaró.
En cuanto a sus planes inmediatos, relató en la emisora gala que próximamente se tomará unas vacaciones. También se refirió a las continuas alusiones a su religiosidad desde que fue liberada. "Para mí la Virgen no es sólo una imagen. Estuvo conmigo en cada instante y sigue estando", subrayó.
Por último, la pregunta que ha estado en boca de todos a lo largo de la última semana: ¿volverá a la política? "Mi ambición no es ser presidenta de Colombia. Hay otros espacios donde se puede ayudar a los demás", especificó.
Dos fuertes declaraciones
En una entrevista al programa de la CNN del periodista Larry King, la colombiana lamentó que pasó de ser "una mujer libre a convertirse en una prisionera". Respondió casi la totalidad de las preguntas planteadas, pero no quiso hablar sobre el hijo de su compañera Clara Rojas, nacido en cautiverio, y sobre si ella fue objeto de abusos sexuales.
"Sé que tengo que dar testimonio de todas las cosas que he vivido, pero necesito tiempo. No es fácil hablar de cosas que todavía duelen y que probablemente seguirán doliendo toda mi vida", comentó en otro reportaje concedido anoche al diario británico "The Guardian".
Tampoco se refirió a su posible separación de su actual esposo Juan Carlos Lecompte, un día después de que este habló de tal posibilidad al notar la indiferencia con la que lo recibió en Bogotá, tras casi siete años de angustiosa ausencia. El publicista colombiano, segundo marido de Ingrid y con quien no tiene hijos, dijo que el tiempo dirá si habrá o no reencuentro.
Al respecto, algunos medios de Bogotá especulan con una supuesta relación amorosa que mantuvo Ingrid con el ex senador y ex rehén de las FARC, Luis Eladio Pérez. Este salió recientemente del país tras recibir amenazas de muerte y fijó residencia en Miami.
Betancourt fue liberada por el Ejército de Colombia el pasado lunes 2 de julio, junto a otras 14 personas que estaban en manos de la guerrilla. La semana pasada, el Gobierno de ese país dio a conocer un video de la audaz operación militar en la que se rescató sana y salva a la ex candidata, a tres estadounidenses y a 11 efectivos de las Fuerzas Armadas.
Los militares que participaron del operativo se presentaron ante los guerrilleros como extranjeros y periodistas, y entre ellos había una mujer que se hizo pasar por enfermera, según reveló el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, al presentar el tape. El funcionario negó versiones sobre el pago de U$S 20 millones y de la participación en la operación de agentes israelíes.
La grabación se conoció horas después de que una radio suiza citara a una fuente anónima diciendo que la liberación fue el resultado de un millonario pago a algunos miembros de la guerrilla. Las imágenes de la Operación Jaque recuerdan un montaje cinematográfico, y fueron grabadas por un integrante de la misión. Se observa a los secuestrados antes de abordar el helicóptero blanco encubierto que los sacó del cautiverio.
Uno de los militares -que se hizo pasar como italiano y jefe de una misión internacional ficticia- incluso convenció al jefe rebelde conocido como César de que deje su arma en custodia, ya que por tratarse de una gestión humanitaria no podría portarla dentro del aparato. Santos dijo que se usó la táctica del cámara porque en las entregas unilaterales de rehenes que hizo a comienzos de año la guerrilla al Gobierno venezolano se usaron equipos de televisión. (Especial-AFP-NA-DPA-Reuters)
Incluso, Betancourt aseguró que "habría hecho algo parecido" de haber estado en lugar de Zizou. Sin embargo, en una entrevista publicada en la edición de esta semana de la revista "Paris Match", la célebre ex cautiva confió además que ese Mundial le llevó problemas al campamento donde estuvo secuestrada, por su doble nacionalidad colombo-francesa.
Después de esa maratón mediática de la víspera, Betancourt declaró hoy que pasó de la alegría al cansancio. "Necesito parar y hacer una especie de retirada", señaló en una entrevista a la emisora de radio francesa "Europe 1", que tuvo que retrasarse 20 minutos porque esta mañana le había sido "imposible físicamente" levantarse antes.
Pese al agotamiento, la ex política aseguró que uno se habitúa rápidamente a las cosas buenas. "No querría perder la conciencia del privilegio de la libertad", explicó. Aún así, no se plantea su vuelta inmediata a Colombia. "Tengo que rehacerme un espacio. Volveré a Bogotá, pero de forma que no cree inquietud a mi familia. Lo mínimo es ser prudente", aclaró.
En cuanto a sus planes inmediatos, relató en la emisora gala que próximamente se tomará unas vacaciones. También se refirió a las continuas alusiones a su religiosidad desde que fue liberada. "Para mí la Virgen no es sólo una imagen. Estuvo conmigo en cada instante y sigue estando", subrayó.
Por último, la pregunta que ha estado en boca de todos a lo largo de la última semana: ¿volverá a la política? "Mi ambición no es ser presidenta de Colombia. Hay otros espacios donde se puede ayudar a los demás", especificó.
Dos fuertes declaraciones
En una entrevista al programa de la CNN del periodista Larry King, la colombiana lamentó que pasó de ser "una mujer libre a convertirse en una prisionera". Respondió casi la totalidad de las preguntas planteadas, pero no quiso hablar sobre el hijo de su compañera Clara Rojas, nacido en cautiverio, y sobre si ella fue objeto de abusos sexuales.
"Sé que tengo que dar testimonio de todas las cosas que he vivido, pero necesito tiempo. No es fácil hablar de cosas que todavía duelen y que probablemente seguirán doliendo toda mi vida", comentó en otro reportaje concedido anoche al diario británico "The Guardian".
Tampoco se refirió a su posible separación de su actual esposo Juan Carlos Lecompte, un día después de que este habló de tal posibilidad al notar la indiferencia con la que lo recibió en Bogotá, tras casi siete años de angustiosa ausencia. El publicista colombiano, segundo marido de Ingrid y con quien no tiene hijos, dijo que el tiempo dirá si habrá o no reencuentro.
Al respecto, algunos medios de Bogotá especulan con una supuesta relación amorosa que mantuvo Ingrid con el ex senador y ex rehén de las FARC, Luis Eladio Pérez. Este salió recientemente del país tras recibir amenazas de muerte y fijó residencia en Miami.
Betancourt fue liberada por el Ejército de Colombia el pasado lunes 2 de julio, junto a otras 14 personas que estaban en manos de la guerrilla. La semana pasada, el Gobierno de ese país dio a conocer un video de la audaz operación militar en la que se rescató sana y salva a la ex candidata, a tres estadounidenses y a 11 efectivos de las Fuerzas Armadas.
Los militares que participaron del operativo se presentaron ante los guerrilleros como extranjeros y periodistas, y entre ellos había una mujer que se hizo pasar por enfermera, según reveló el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, al presentar el tape. El funcionario negó versiones sobre el pago de U$S 20 millones y de la participación en la operación de agentes israelíes.
La grabación se conoció horas después de que una radio suiza citara a una fuente anónima diciendo que la liberación fue el resultado de un millonario pago a algunos miembros de la guerrilla. Las imágenes de la Operación Jaque recuerdan un montaje cinematográfico, y fueron grabadas por un integrante de la misión. Se observa a los secuestrados antes de abordar el helicóptero blanco encubierto que los sacó del cautiverio.
Uno de los militares -que se hizo pasar como italiano y jefe de una misión internacional ficticia- incluso convenció al jefe rebelde conocido como César de que deje su arma en custodia, ya que por tratarse de una gestión humanitaria no podría portarla dentro del aparato. Santos dijo que se usó la táctica del cámara porque en las entregas unilaterales de rehenes que hizo a comienzos de año la guerrilla al Gobierno venezolano se usaron equipos de televisión. (Especial-AFP-NA-DPA-Reuters)
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