06 Julio 2008 Seguir en 
En Santiago del Estero reaparecieron viejos y amargos recuerdos. Otra vez, una familia, como lo hicieron las de las víctimas del doble crimen de La Dársena cuando reinaba el juarismo, clama que se esclarezca un homicidio en los tiempos del zamorismo.
Los santiagueños, aterrorizados, comentan el asesinato del tucumano Raúl Eduardo Domínguez. Saben que no es una muerte más; se trata del homicidio de un empleado de la Dirección General de Rentas que se atrevió a denunciar irregularidades, lo que derivó en que se investigara una millonaria estafa contra del fisco santiagueño.
La Justicia adoptó polémicas medidas, como la de impedir durante 40 días que los parientes reconocieran el cadáver, y lo único que logró fue desplegar un manto de suspicacias sobre hecho que ya estaba cubierto por las sospechas.
Las amenazas, las persecuciones, los miedos, las presiones y los silencios volvieron a aflorar en las tierras de esta provincia árida que, sin embargo (queda demostrado con el paso del tiempo) es muy fértil para que en ella germinen casos que desatan polémica en todo el ámbito nacional.
Los santiagueños, aterrorizados, comentan el asesinato del tucumano Raúl Eduardo Domínguez. Saben que no es una muerte más; se trata del homicidio de un empleado de la Dirección General de Rentas que se atrevió a denunciar irregularidades, lo que derivó en que se investigara una millonaria estafa contra del fisco santiagueño.
La Justicia adoptó polémicas medidas, como la de impedir durante 40 días que los parientes reconocieran el cadáver, y lo único que logró fue desplegar un manto de suspicacias sobre hecho que ya estaba cubierto por las sospechas.
Las amenazas, las persecuciones, los miedos, las presiones y los silencios volvieron a aflorar en las tierras de esta provincia árida que, sin embargo (queda demostrado con el paso del tiempo) es muy fértil para que en ella germinen casos que desatan polémica en todo el ámbito nacional.








