Dos magistrados esperan informes claves para avanzar en la investigación

06 Julio 2008
SANTIAGO DEL ESTERO (De nuestro enviado especial).- La que comienza será una semana clave en la investigación del crimen de Raúl Domínguez, ya que tendrán que tomar decisiones trascendentales que podrían ser vitales para esclarecer el caso.
Por un lado, el juez Juan Jorge, que investiga la causa de la estafa millonaria contra la Dirección General de Rentas, comenzará a recibir los informes de las pericias que se les realizaron a las timbradoras que se utilizaban en la sede del organismo recaudador.
Según la investigación, la maniobra descubierta y denunciada por Domínguez consistía en falsificar los timbrados que se aplicaban a todos los contratos, los certificados, los documentos de transferencia y las escrituras, entre otros,  desde 2005.
 Sólo el año pasado, según la información oficial, se recaudaron más de $ 33 millones.
A este informe, elaborado por los peritos de la División de Delitos Económicos, se le agregarán los resultados de las auditorías que realiza personal del Tribunal de Cuentas santiagueño.
“Hemos abierto las puertas del organismo para que se realicen los controles correspondientes”, le dijo a LA GACETA Marcelo Roger, director de Rentas.
Como los investigadores sospechan que funcionaba una oficina paralela -no descartan que se hubiera instalado en un local cercano- es probable que se cite a los titulares de empresas y a particulares en general para que exhiban ante la Justicia los timbrados que se registraron en sus documentos para constatar si son originales o truchos. “Este llamado puede generar varios escándalos”, indicó una fuente vinculada a la investigación.
En tanto, el juez Gustavo Herrera, que entiende en la desaparición de Domínguez, ahora sí podrá avanzar en la investigación. Ocurre que Abelardo Basbús, que estaba a cargo de la búsqueda del cuerpo del tucumano, se apartó y le envió los resultados del trabajo que él desarrolló durante más de 40 días.
El magistrado resolverá el planteo de José Eduardo Herrera, representante legal de la familia Domínguez, que mañana le solicitará que recaratule la causa como secuestro seguido de muerte.
Este paso lo concretaría Herrera cuando reciba los resultados de los estudios genéticos que se están llevando a cabo en Buenos Aires.

Secretos santiagueños

- ESPERA.- La familia de Raúl Eduardo Domínguez vive horas de angustia, a pesar de que ya reconocieron la ropa del cadáver: funcionarios de la Justicia santiagueña confirmaron que no les entregarán los restos hasta que no tengan los resultados del análisis genético que se realiza en Buenos Aires desde hace ya más de un mes.

- PROBLEMA.- La demora en conocer los resultados de las pericias genéticas tiene que ver con un error que cometió la Justicia santiagueña. Los peritos tomaron muestras a Milton y a María Marta Domínguez, hijos de la víctima. Pero no tuvieron en cuenta que son hijos de diferentes madres, por lo que no se podía obtener el perfil genético completo.

- PEDIDO.- El crimen de Domínguez se maneja con mucha cautela en esta provincia. Para evitar que los empleados se sientan incómodos, el director de Rentas, Marcelo Alejandro Roger, no permitió que el fotógrafo de LA GACETA tomara imágenes del interior del organismo; mucho menos de la sección Timbrado, donde, se sospecha, se cometieron las irregularidades. Tampoco autorizó que se registrara el momento en el que se realizaban las pericias caligráficas a las leyendas que aún permanecen en las puertas de los baños.

- UNA MARCHA.- Vecinos y familiares del tucumano le adelantaron a LA GACETA que organizarán una marcha de silencio por las calles de la capital santiagueña para exigir el esclarecimiento del crimen. Para evitar posibles amenazas, informarán con pocas horas de anticipación el día y el lugar donde protestarán. “Las presiones que sufre la gente que quiere participar de la marcha es muy grande. Creemos que así lograremos tener una mayor participación”, expresó Verónica Meyer, sobrina de la víctima.

- REUNION.- Hoy viajará a Santiago Marta Domínguez, hermana de la víctima, para acompañar a su cuñada, Olga Cristina Torres, que no cuenta con custodia policial. Tampoco se les asignó protección a los dos hijos mayores de Domínguez, que viven en Termas de Río Hondo. Marta regresa después de haber participado en la marcha que se realizó en Tucumán.

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