05 Julio 2008 Seguir en 
SANTIAGO DEL ESTERO, (Enviado especial).- “El Poder Ejecutivo ordenó llegar hasta las últimas consecuencias. La investigación será exhaustiva; que nadie piense que vamos a dejar pasar algo tan grave”, aseguró Marcelo Alejandro Roger, titular de la Dirección de Rentas de Santiago del Estero.
El funcionario aclaró que la denuncia sobre las estafas las realizó el organismo y no Raúl Domínguez. “El nos informó sobre la irregularidad que había descubierto y los abogados de la entidad fueron los que hicieron la correspondiente denuncia”, comentó en diálogo con LA GACETA.
Roger indicó además que Domínguez trabajaba desde hace unos 15 años en la repartición y que no tenía ningún tipo de queja en su contra. “Debo haber conversado con él en dos oportunidades; en una de ellas me comentó la irregularidad que había detectado y con la que se inició la investigación”, expresó.
El titular del organismo expresó: “de él sólo sé lo que me comentaron sus compañeros; es decir, que era una persona muy trabajadora y humilde. No puedo decir más porque no tuve otro tipo de contacto con él”. “Los montos de la supuesta estafa no fueron confirmadas. Todo está en manos de la Justicia. Paralelamente, solicitamos la intervención del Tribunal de Cuentas para que realice un control exhaustivo de la sección Timbrado”, señaló. Roger indicó además que en su organismo se vive un extraño clima por el hecho. “Para los empleados es difícil, puesto que hay algunos que aseguran que los acusados son culpables y otros afirman que son inocentes. Esto se suma al gran golpe que significó el crimen de Domínguez”, concluyó.
El funcionario aclaró que la denuncia sobre las estafas las realizó el organismo y no Raúl Domínguez. “El nos informó sobre la irregularidad que había descubierto y los abogados de la entidad fueron los que hicieron la correspondiente denuncia”, comentó en diálogo con LA GACETA.
Roger indicó además que Domínguez trabajaba desde hace unos 15 años en la repartición y que no tenía ningún tipo de queja en su contra. “Debo haber conversado con él en dos oportunidades; en una de ellas me comentó la irregularidad que había detectado y con la que se inició la investigación”, expresó.
El titular del organismo expresó: “de él sólo sé lo que me comentaron sus compañeros; es decir, que era una persona muy trabajadora y humilde. No puedo decir más porque no tuve otro tipo de contacto con él”. “Los montos de la supuesta estafa no fueron confirmadas. Todo está en manos de la Justicia. Paralelamente, solicitamos la intervención del Tribunal de Cuentas para que realice un control exhaustivo de la sección Timbrado”, señaló. Roger indicó además que en su organismo se vive un extraño clima por el hecho. “Para los empleados es difícil, puesto que hay algunos que aseguran que los acusados son culpables y otros afirman que son inocentes. Esto se suma al gran golpe que significó el crimen de Domínguez”, concluyó.









