Los costos tienen a maltraer a la industria metalmecánica
Desde que comenzó la expansión de las metalmecánicas en 2002, se presentó un problema que luego fue recurrente: la escasez de chatarra que necesitan estas industrias para operar. Hoy, este inconveniente no fue superado, y se sumaron otros problemas, como es el incremento de sus costos en dólares, particularmente de los insumos que emplean las metalúrgicas.
25 Mayo 2008 Seguir en 
En la industria metalmecánica de Tucumán se da una situación al menos curiosa. Las empresas trabajan a pleno, en el marco de una fuerte demanda de los productos y servicios que estas brindan, y sin embargo desde el sector aseguran que la actividad está en crisis.
Desde que comenzó la expansión de las metalmecánicas en 2002, se presentó un problema que luego fue recurrente: la escasez de materia prima (chatarra) que necesitan estas industrias para operar. Hoy, este inconveniente no ha sido superado, y se sumaron otros problemas, como es el incremento de sus costos en dólares, particularmente de los insumos que emplean las metalúrgicas.
"El trabajo sobra, porque en definitiva hablamos de una industria que mueve a todas las otras (ingenios, citrícolas, textiles, etcétera). Pero en este momento la situación está muy difícil porque hay poca materia prima, como es la chatarra, y la poca que hay es muy cara, al igual que los otros insumos que se usan en el proceso, que tienen precios en dólares", reveló la empresaria tucumana Ana María Marchesi de Andriani, propietaria de la firma Metalar y presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Tucumán. En este estado de cosas, se desarrolla una negociación salarial nacional con bastantes problemas, que incluyen una conciliación obligatoria que ya venció, y paros por turnos en las plantas. Los industriales argumentan que el salario metalúrgico aumentó un 110% por encima de la inflación y que la mayoría de las empresas paga sueldos superiores a los del convenio. Pero advirtieron que si sube el básico un 32,45% -como exige la UOM-, los que ganan por encima del convenio van a reclamar un ajuste similar que será imposible de pagar.
"El incremento salarial es complicado, y más para las metalmecánicas dedicadas a la fundición, donde hay mucha incidencia del costo laboral", remarcó Andriani.
Otro punto en contra de las metalmecánicas de la región es la lejanía con los puertos y los principales centros de consumo del país. "El hecho de que la mayoría de los insumos que usamos sean importados implica que tenemos un sobrecosto por fletes para hacerlos llegar a la provincia. Todo lo que compramos llega desde Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe", indicó Andriani.
Exportaciones
La ventaja de ser una actividad pujante permite que se neutralicen de alguna forma los inconvenientes en el sector metalmecánico. Buena parte de los ingresos de las empresas tucumanas son en dólares, dado que la actividad es una de las principales exportadoras de la provincia. Según la Subsecretaría de Industria y Comercio Exterior, el sector metalmecánico exporta por U$S 136 millones anuales, un 22% del total que vende Tucumán al mercado internacional.
"Para el que supo aprovechar estos años de actividad para tecnificar un poco más su fábrica y capacitar a su gente, son buenas las perspectivas", dijo la dueña de Metalar. Reveló que la mayoría de los empresarios que componen el sector metalúrgico de Tucumán introdujo mejoras en su negocio.
Aunque la suba de costos preocupa, así como la incertidumbre sobre el abastecimiento energético, el escenario sigue siendo favorable para las metalmecánicas.
Desde que comenzó la expansión de las metalmecánicas en 2002, se presentó un problema que luego fue recurrente: la escasez de materia prima (chatarra) que necesitan estas industrias para operar. Hoy, este inconveniente no ha sido superado, y se sumaron otros problemas, como es el incremento de sus costos en dólares, particularmente de los insumos que emplean las metalúrgicas.
"El trabajo sobra, porque en definitiva hablamos de una industria que mueve a todas las otras (ingenios, citrícolas, textiles, etcétera). Pero en este momento la situación está muy difícil porque hay poca materia prima, como es la chatarra, y la poca que hay es muy cara, al igual que los otros insumos que se usan en el proceso, que tienen precios en dólares", reveló la empresaria tucumana Ana María Marchesi de Andriani, propietaria de la firma Metalar y presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Tucumán. En este estado de cosas, se desarrolla una negociación salarial nacional con bastantes problemas, que incluyen una conciliación obligatoria que ya venció, y paros por turnos en las plantas. Los industriales argumentan que el salario metalúrgico aumentó un 110% por encima de la inflación y que la mayoría de las empresas paga sueldos superiores a los del convenio. Pero advirtieron que si sube el básico un 32,45% -como exige la UOM-, los que ganan por encima del convenio van a reclamar un ajuste similar que será imposible de pagar.
"El incremento salarial es complicado, y más para las metalmecánicas dedicadas a la fundición, donde hay mucha incidencia del costo laboral", remarcó Andriani.
Otro punto en contra de las metalmecánicas de la región es la lejanía con los puertos y los principales centros de consumo del país. "El hecho de que la mayoría de los insumos que usamos sean importados implica que tenemos un sobrecosto por fletes para hacerlos llegar a la provincia. Todo lo que compramos llega desde Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe", indicó Andriani.
Exportaciones
La ventaja de ser una actividad pujante permite que se neutralicen de alguna forma los inconvenientes en el sector metalmecánico. Buena parte de los ingresos de las empresas tucumanas son en dólares, dado que la actividad es una de las principales exportadoras de la provincia. Según la Subsecretaría de Industria y Comercio Exterior, el sector metalmecánico exporta por U$S 136 millones anuales, un 22% del total que vende Tucumán al mercado internacional.
"Para el que supo aprovechar estos años de actividad para tecnificar un poco más su fábrica y capacitar a su gente, son buenas las perspectivas", dijo la dueña de Metalar. Reveló que la mayoría de los empresarios que componen el sector metalúrgico de Tucumán introdujo mejoras en su negocio.
Aunque la suba de costos preocupa, así como la incertidumbre sobre el abastecimiento energético, el escenario sigue siendo favorable para las metalmecánicas.








