Cuando el precio del producto sí importa

desde el ciber.

20 Abril 2008
Dante Pettazzi cambió su conducta de consumo a través de internet. Técnico en Sistemas, el ciberconsumidor tucumano relata a LA GACETA cómo “maduró” su conducta de consumo, en base a los contactos que efectuó en la red desde un ciber cualquiera de la ciudad. “Empecé a adquirir insumos informáticos a través de las páginas tradicionales (mercadolibre.com y deremate.com) y nunca tuve problemas”, indica.
“Con el tiempo -continúa-, fui haciéndome de un grupo de contactos entre los cuales había distribuidores de insumos. Ahora nos comunicamos vía messenger”.
Pettazzi resalta que, cada vez más, las operaciones comerciales por internet son más seguras. “Algunos sitios en los que se venden mercaderías te garantizan no sólo que el producto llegará, sino también el dinero que invertís porque no se lo entregarán al vendedor hasta tanto uno brinde la conformidad”, añade.
 “Uno siempre busca el precio y, después, la calidad. En muchos casos ni siquiera le conozco la cara a los proveedores; sólo por el correo electrónico o el messenger”, afirma. En ese contexto, indica que la mejor publicidad es el sistema “boca a boca”. “Si uno compró algo y el proveedor respondió satisfactoriamente, entonces puedo recomendar a otra persona para que lo contacte y así se va formando la cadena de comercialización”, acota.
En los cibers tucumanos, según constató LA GACETA, los jóvenes navegan en las páginas de comercio electrónico buscando la última tecnología en audio y en celulares. Unos que otros se animan a comprar un jean o una campera.

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