04 Enero 2008 Seguir en 
Emoción, sueños, lágrimas y hasta canto. Todo esto generó ayer, en el penal de Villa Urquiza, el pianista tucumano Miguel Angel Estrella. "He venido para escucharlos y a tocar para ustedes", señaló el artista, que además de interpretar obras de Brahms y de Haendel, dialogó con los internos. "Esto es una palpitación del alma", destacó Estrella.
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