"Era fanático de Mozart y de Tafí del Valle"

Los pianistas Myrtha Raia y Miguel Angel Estrella evocan al gran maestro, nacido en Mendoza. Un encuentro en la Escuela de Música de la UNT. Atahualpa Yupanqui y Bach.

ULTIMA VISITA. El director fue entrevistado por nuestro diario en 1981.ARCHIVO LA GACETA
ULTIMA VISITA. El director fue entrevistado por nuestro diario en 1981.ARCHIVO LA GACETA
02 Enero 2008
Ana María lo vio pasar en bicicleta y le gritó:
- Deténgase, maestro. Tengo un hijo que creo que es muy dotado para la música.
- Estoy harto de las mamás que creen que tienen un Mozart en la casa.- Yo no le dicho eso. Le dije que me parece que tiene condiciones para la música.
Carlos Cillario le dijo que fuera a verlo a la Escuela de Música de la UNT y Ana María partió con su hijo de 13 años.
"Me puso la partitura de "El Clave bien temperado", de Bach.
- Tu mamá dice que tocás bien el piano.
- Puedo tocar cualquier zamba o chacarera de Atahualpa Yupanqui.
- ¿De quién?
Y toqué. Entonces dijo:
- Suena como un artista pero, ¿tocás música clásica?
Yo me había hecho un arreglo del Capricho Italiano, de Tchaikovsky. A los tres acordes, me paró y me dijo: ?es pésimo?. Se sentó luego al piano -yo no veía el teclado- y empezó a tocar notas sueltas y las iba complicando. Y yo, en otro piano, tocaba lo que él hacía. ?Este niño nació para hacer música, pero mándelo a Buenos Aires. Aquí no hay nadie que le enseñe a tocar bien el piano y si aprende mal va a tener vicios de los que no se va a despojar?, le dijo a mi madre", le cuenta a LA GACETA el pianista Miguel Angel Estrella, que vino recibir el nuevo año en sus pagos.
La pianista Myrtha Raia también conoció de cerca a Cillario en sus años tucumanos. "Era fanático de Mozart y de Tafí de Valle. Era muy dinámico, activo. Mi marido -Franklin Ponce- era por entonces secretario de la Orquesta Sinfónica y le ahorró todo el trabajo administrativo, de modo que Carlos podía dedicarse a estudiar. Nos hicimos muy amigos de él y de su mujer, Victoria Milicescu, una rumana que era una pianista exquisita. Con la Sinfónica y bajo la dirección de Cillario, toqué un concierto para tres pianos de Bach con Adriana Fontana y Gudrun Kremer, la esposa de Eugenio Kremer, que era el concertino de la orquesta.
Myrtha baja el volumen de un cuarteto de Haydn que ha puesto para recibir el 1 de enero y continúa: "Carlos tocaba el violín. Por esa época, fundó el Mozarteum con Uzielli, Conrad y Seeligman; hacía música de cámara. Luego que se fue a Italia, volvió dos veces. Era muy exigente en los ensayos de la Sinfónica. Cuando tenía concierto, Cillario, vestido de frac, iba en bicicleta al teatro San Martín. Le gustaban las lasagnas. Era alto, muy bien plantado, buen mozo, con fea nariz, pero hermosa cabeza".

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