30 Diciembre 2007 Seguir en 
CARACAS.- El presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió anoche sobre “acciones de hostigamiento” que podrían hacer fracasar la misión humanitaria que coordina, aunque evaluó que la liberación de tres rehenes de las FARC podría tener lugar hoy o mañana. Los garantes internacionales de la “Operación Emmanuel” se trasladaron ayer desde Caracas a la ciudad colombiana de Villavicencio, donde también se encuentran los dos helicópteros que irán hasta un punto de la selva para recoger sanos y salvos a Clara Rojas, a su hijo Emmanuel, y a Consuelo González.
El mandatario bolivariano dijo que “actores internos o externos a Colombia” están interesados en poner trabas a la liberación de los cautivos. “Ojalá que no sea cierto, y que si lo es, que fracasen”, pidió. “El tiempo de espera puede hacer caer esta operación, porque si se alarga tres o cinco días podría abortarse y habría que pensar en otra”, señaló. No obstante, en entrevista con el canal estatal venezolano, agregó que la operación continúa en los términos previstos.
El pronóstico
El comisionado venezolano y coordinador de la misión, Ramón Rodríguez Chacín, dijo que la operación se realiza en circunstancias especiales, y que cualquier cosa puede retrasarla. “Sería arriesgado dar un pronóstico. Está todo listo; sólo esperamos las coordenadas (del lugar de liberación)”, declaró. Los enviados de la Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Francia, Cuba y Venezuela, acompañados de la senadora colombiana Piedad Córdoba, viajaron ayer en tres aviones con las insignias de la Cruz Roja desde el aeropuerto de Maiquetía, en la costa caribeña cerca de Caracas. Los garantes esperarán en Villavicencio que las FARC indiquen el lugar donde entregarán los rehenes para trasladarse y recogerlos. Córdoba fue desde un principio la facilitadora de un canje humanitario que había iniciado Chávez, con la venia del presidente colombiano, Alvaro Uribe. La gestión terminó abruptamente hace un mes, por decisión de Uribe, lo que produjo una ruptura de relaciones entre ambos mandatarios.
Entre los comisionados están el ex presidente argentino, Néstor Kirchner, y el canciller, Jorge Taiana. Bogotá envió a Luis Carlos Restrepo, alto comisionado para la paz de Colombia, en representación de Uribe. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, encomendó la tarea a su embajador en Venezuela, Hadelin de la Tour du Pin. Por Ecuador está el ex ministro del Interior, Gustavo Larrea, mientras que Cuba está representada por su embajador en Caracas, Germán Sánchez Otero. A su vez, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, designó para la tarea a Marco Aurelio García y el delegado de Bolivia es el viceministro de Movimientos Sociales, Sacha Llorenti.
Desconcierto
La postergación de la liberación provocó desconcierto en Venezuela y en Colombia, con lo que crecieron las rumores sobre los motivos del retraso. El propio Kirchner admitió que le preocupaba el resultado final de la operación humanitaria, tras advertir que todos los implicados deben actuar con cautela y responsabilidad”. Los garantes internacionales se preparaban para pasar la noche en Villavicencio. La noticia de la postergación del operativo cayó como un balde de agua fría, cuando se creía que la anunciada entrega de los secuestrados era cuestión de horas.
Frustración periodística
La sorpresa fue evidente entre el centenar y medio de periodistas que cubren el operativo desde el jueves en un incómodo centro de prensa que el gobierno colombiano improvisó bajo carpas, a un costado de la pista de la terminal aérea de Villavicencio, donde se registra una temperatura cercana a los 30 grados centígrados. En la explanada se encuentran estacionados desde la tarde del viernes los dos helicópteros venezolanos, con emblemas de la Cruz Roja, que según la logística acordada por Chávez y las FARC son los encargados de recuperar a los cautivos en plena selva.
Señal inquietante
Un hecho ya había generado dudas a media mañana sobre la posibilidad de que la operación concluyera el sábado: el portavoz presidencial colombiano, César Mauricio Velázquez, había leído un comunicado en el aeropuerto, pese a que el viernes había advertido que, en adelante, las declaraciones serían emitidas conjuntamente por Bogotá y Caracas. Velázquez indicó que no había un momento fijo ni una hora para el inicio de la segunda etapa del proceso. La dilación del operativo dio pie a rumores sobre las causas del aplazamiento, incluida una supuesta exigencia de Bogotá para que le suministraran las coordenadas. (Reuter-AFP-DPA)
El mandatario bolivariano dijo que “actores internos o externos a Colombia” están interesados en poner trabas a la liberación de los cautivos. “Ojalá que no sea cierto, y que si lo es, que fracasen”, pidió. “El tiempo de espera puede hacer caer esta operación, porque si se alarga tres o cinco días podría abortarse y habría que pensar en otra”, señaló. No obstante, en entrevista con el canal estatal venezolano, agregó que la operación continúa en los términos previstos.
El pronóstico
El comisionado venezolano y coordinador de la misión, Ramón Rodríguez Chacín, dijo que la operación se realiza en circunstancias especiales, y que cualquier cosa puede retrasarla. “Sería arriesgado dar un pronóstico. Está todo listo; sólo esperamos las coordenadas (del lugar de liberación)”, declaró. Los enviados de la Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Francia, Cuba y Venezuela, acompañados de la senadora colombiana Piedad Córdoba, viajaron ayer en tres aviones con las insignias de la Cruz Roja desde el aeropuerto de Maiquetía, en la costa caribeña cerca de Caracas. Los garantes esperarán en Villavicencio que las FARC indiquen el lugar donde entregarán los rehenes para trasladarse y recogerlos. Córdoba fue desde un principio la facilitadora de un canje humanitario que había iniciado Chávez, con la venia del presidente colombiano, Alvaro Uribe. La gestión terminó abruptamente hace un mes, por decisión de Uribe, lo que produjo una ruptura de relaciones entre ambos mandatarios.
Entre los comisionados están el ex presidente argentino, Néstor Kirchner, y el canciller, Jorge Taiana. Bogotá envió a Luis Carlos Restrepo, alto comisionado para la paz de Colombia, en representación de Uribe. El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, encomendó la tarea a su embajador en Venezuela, Hadelin de la Tour du Pin. Por Ecuador está el ex ministro del Interior, Gustavo Larrea, mientras que Cuba está representada por su embajador en Caracas, Germán Sánchez Otero. A su vez, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, designó para la tarea a Marco Aurelio García y el delegado de Bolivia es el viceministro de Movimientos Sociales, Sacha Llorenti.
Desconcierto
La postergación de la liberación provocó desconcierto en Venezuela y en Colombia, con lo que crecieron las rumores sobre los motivos del retraso. El propio Kirchner admitió que le preocupaba el resultado final de la operación humanitaria, tras advertir que todos los implicados deben actuar con cautela y responsabilidad”. Los garantes internacionales se preparaban para pasar la noche en Villavicencio. La noticia de la postergación del operativo cayó como un balde de agua fría, cuando se creía que la anunciada entrega de los secuestrados era cuestión de horas.
Frustración periodística
La sorpresa fue evidente entre el centenar y medio de periodistas que cubren el operativo desde el jueves en un incómodo centro de prensa que el gobierno colombiano improvisó bajo carpas, a un costado de la pista de la terminal aérea de Villavicencio, donde se registra una temperatura cercana a los 30 grados centígrados. En la explanada se encuentran estacionados desde la tarde del viernes los dos helicópteros venezolanos, con emblemas de la Cruz Roja, que según la logística acordada por Chávez y las FARC son los encargados de recuperar a los cautivos en plena selva.
Señal inquietante
Un hecho ya había generado dudas a media mañana sobre la posibilidad de que la operación concluyera el sábado: el portavoz presidencial colombiano, César Mauricio Velázquez, había leído un comunicado en el aeropuerto, pese a que el viernes había advertido que, en adelante, las declaraciones serían emitidas conjuntamente por Bogotá y Caracas. Velázquez indicó que no había un momento fijo ni una hora para el inicio de la segunda etapa del proceso. La dilación del operativo dio pie a rumores sobre las causas del aplazamiento, incluida una supuesta exigencia de Bogotá para que le suministraran las coordenadas. (Reuter-AFP-DPA)









