30 Diciembre 2007 Seguir en 
La familia siempre cumple un papel importante en las fiestas de fin de año. Algunos las consideran como un período para compartir junto a los seres queridos, olvidar las diferencias y dar paso a un nuevo comienzo. En casa de Martín Denegro, destacado artista visual tucumano, existe una tradición muy particular.
“En las cenas de fin de año, al dar las 12, todos los miembros de la familia -incluyendo abuelos y chicos- nos paramos en una silla y saltamos al piso. Es una costumbre que existe en mi familia desde que yo tengo memoria”, contó el artista a LA GACETA. “En realidad, es como una metáfora: siempre pedimos saltar el año que ha pasado, guardarlo en el cajón y comenzar un nuevo período de nuestras vidas dando siempre nuevos pasos, y que sean acertados”, agregó Denegro.
Para el director Guillermo Montilla Santillán, sin embargo, la fiesta de año nuevo no es necesariamente un momento para compartir con los parientes. “Yo hago una división muy tajante entre la Navidad y año nuevo. La primera es una fiesta familiar, para estar reunidos todos. En cambio, año nuevo es una fiesta pagana que, como indica la palabra, hay que festejar”, afirmó el director.
“Es como en los tiempos remotos, como un grupo de personas bailando y cantando alrededor de una hoguera, es una manera de verlo”, agregó. Asimismo, el artista adelantó: “voy a empezar el 2008 con mucha fuerza. Uno siempre piensa cómo fue el año anterior y cómo va arrancar el que viene, que debe ser diferente. Siempre pido el mismo deseo todos los años: salud, lo demás es relevante. La salud lo contiene a todo. Uno cree que la salud es sólo no tener angina, por ejemplo. Pero en realidad, contiene lo físico y lo espiritual. Uno pide salud por el teatro”.
“En las cenas de fin de año, al dar las 12, todos los miembros de la familia -incluyendo abuelos y chicos- nos paramos en una silla y saltamos al piso. Es una costumbre que existe en mi familia desde que yo tengo memoria”, contó el artista a LA GACETA. “En realidad, es como una metáfora: siempre pedimos saltar el año que ha pasado, guardarlo en el cajón y comenzar un nuevo período de nuestras vidas dando siempre nuevos pasos, y que sean acertados”, agregó Denegro.
Para el director Guillermo Montilla Santillán, sin embargo, la fiesta de año nuevo no es necesariamente un momento para compartir con los parientes. “Yo hago una división muy tajante entre la Navidad y año nuevo. La primera es una fiesta familiar, para estar reunidos todos. En cambio, año nuevo es una fiesta pagana que, como indica la palabra, hay que festejar”, afirmó el director.
“Es como en los tiempos remotos, como un grupo de personas bailando y cantando alrededor de una hoguera, es una manera de verlo”, agregó. Asimismo, el artista adelantó: “voy a empezar el 2008 con mucha fuerza. Uno siempre piensa cómo fue el año anterior y cómo va arrancar el que viene, que debe ser diferente. Siempre pido el mismo deseo todos los años: salud, lo demás es relevante. La salud lo contiene a todo. Uno cree que la salud es sólo no tener angina, por ejemplo. Pero en realidad, contiene lo físico y lo espiritual. Uno pide salud por el teatro”.










