Voces tucumanas

MIMADO. Con Nancy, su madre, que siempre lo apoyó.
MIMADO. Con Nancy, su madre, que siempre lo apoyó.
22 Diciembre 2007
UNA LEYENDA. "Julio Bocca fue, es y será un grande de la danza. El ha logrado lo que ningún otro bailarín en la historia: trasladar el ballet a los sectores más populares. Si vos le preguntás a un médico o a un taxista quién es Julio Bocca, te van a responder sin titubear. En Tucumán, la gente se dio cita en la calle para verlo en las pantallas; la danza clásica ya no es patrimonio exclusivo de la elite. Además, él es el primero que fundó escuelas y apostó a los jóvenes en todo el país. Realmente, es una leyenda", afirmó Patricia Sabbag, directora del Ballet Contemporáneo.

UN ARTISTA. "Cuando pienso en el retiro de Julio vuelvo al pasado, cuando se inició y llevó la danza a límites insospechados. En esa época, el ballet no era algo tan común entre los varones, pero él fue un pionero y triunfó. El se entregó al baile no sólo con la técnica; también fue todo un artista: renovó el lenguaje corporal y trabajó la danza clásica también desde lo teatral. Cuando me estaba formando en la música, tuve oportunidad de verlo un par de veces y realmente fue impresionante. Una experiencia única. Pienso verlo en el Obelisco cuando haga su acto final", relató -desde Buenos Aires- Andrea Mijailovsky, ex directora de la Orquesta Estable de la Provincia.

UN GRANDE. "Es un gran bailarín. No se puede reemplazar fácilmente tanta historia y tanto talento. Su despedida me causó mucha emoción. Ví a un artista consagrado. El público vio a una estrella. Tuve tres oportunidades de compartir, y descubrir, a una una persona que reúne todas las cualidades. Debería seguir bailando. Pero hay que ver cómo se siente. El quiere hacer su vida con libertad, sin la presión de los ensayos, por ejemplo. Sería muy egoísta pedirle que se quedara", dijo Mercedes de Chazal, directora del Ballet Estable.

EN SU MEJOR MOMENTO. "La danza clásica tiene muchos tabúes y exigencias, por eso creo que la despedida de Julio Bocca, en este punto de su carrera, es humanamente comprensible. Es un género que tiene una concepción de la belleza demasiado convencional: exige cuerpos perfectos, imágenes idealizadas. Es por eso que los bailarines deben cuidarse mucho, hacer dietas estrictas, perfeccionar su técnica... lo importante es retirarse en un buen momento, y él supo hacerlo. Por supuesto, una de las cosas que genera un final es mucha angustia. De todas formas, Bocca, como virtuoso que es, sabrá encontrar la forma de volver a aquello que ama y que, por cuestiones físicas no puede continuar. Tal vez considerará la idea de ser coreógrafo, o maestro", expresó el bailarín Marcos Acevedo.

EXTRAORDINARIO. "Es un artista extraordinario. Un creador de la música. Ha renovado el tango. Lamento que retire. Consideró que cumplió un ciclo. Tiene temor a no superarse, aunque yo no creo que sea así. He visto sus cosas y puede ser capaz. Cumplió una etapa y le conviene ser un maestro de bailarines, trasmitir sus conocimientos. Hoy ya es un mito. Es una figura relevante de la cultura argentina. Nunca dependió del mercado, construyó cosas de gran calidad e ingresó al mercado", comentó Luis Gentinili, pianista.

Comentarios