11 Noviembre 2007 Seguir en 
CORDOBA.- En febrero de 2005, en la Penitenciaría de varones barrio San Martín, en la capital de esta provincia, (ubicada a unas 20 cuadras del centro) se vivió un infierno similar al que generaron las llamas en el penal de Santiago del Estero la semana pasada (murieron 34 personas).Tenía capacidad para 850 internos, pero allí estaban alojados 1.634 varones condenados. Esta situación derivó en un violento motín con intento de fuga que duró dos días. Tuvo que interceder un sacerdote para que los presos depusieran su actitud. La revuelta dejó un saldo de ocho muertos entre reos, guardiacárceles y policías. Hoy, en esa misma cárcel hay 948 personas. Actualmente, las cárceles de Córdoba albergan a 5.124 presos. Son alrededor de 600 menos que había en la época de la revuelta. Son más los presos condenados (2.648), que los procesados (2.466) que esperan juicio, dentro del plazo legal de dos años. Pasó el motín, y en la provincia se está viviendo el "después": mañana comienza el segundo juicio oral y público sobre esa revuelta. Habrá 24 presos en el banquillo. El primero se realizó el mes pasado. En el debate se analizó la muerte del policía Roberto Cogote. El uniformado recibió un balazo en la cabeza, mientras estaba agazapado detrás de una camioneta de la Policía. Le dispararon con una ametralladora desde una torreta de seguridad ocupada por los amotinados. El reo José Eusebio Villarroel fue encontrado culpable y condenado a prisión perpetua. (La Voz del Interior, para la Red de Periodismo Social).










