11 Noviembre 2007 Seguir en 
La reforma del Código Procesal que impulsa el gobernador, José Alperovich, “no tiene precedentes en la historia de la provincia, ni siquiera en los regímenes más duros que hubo, ni los tiene en todo el país”, expresó el camarista penal Pedro Roldán Vázquez.
Con el proyecto mencionado se busca establecer que los jueces estén obligados a dictar la prisión preventiva a los responsables de los llamados delitos bagatela, como el hurto simple.
“Este tipo de delitos, por lo general, son penados con condenas en suspenso”, señaló Roldán Vázquez. Asimismo, recordó que normas similares a esta que se pretende sancionar ahora fueron declaradas inconstitucionales en reiteradas oportunidades por la Corte Suprema de Justicia de la Provincia.
“Lo que se quiere hacer aparecer como una solución ante la inseguridad afecta el principio de inocencia que está consagrado en la Constitución Nacional, y deja margen para una larga privación de la libertad. Si el acusado luego es absuelto ya habrá pasado unos dos años en la cárcel”, subrayó.
Por impulso de Roldán Vázquez, el Congreso Nacional de Derecho Procesal, que concluyó ayer en Mar del Plata, se expidió categóricamente en contra de modificaciones como la propuesta por el proyecto, que incluye el dictado en forma automática de prisión preventiva para casos de flagrancia. Llegaron a esta conclusión al entender que tales avances sobre la libertad ambulatoria, efectuados de manera indiscriminada por las leyes sin atención a los mandatos constitucionales, están prohibidos por la Constitución Nacional y por las normas internacionales a las que se adhiere la Argentina.
“Su sanción implicaría la afectación de garantías individuales judiciales, en especial las de inocencia, libertad, inviolabilidad de la defensa en juicio y debido proceso”, se aseguró en uno de los puntos de la manifestación realizada por los especialistas.
Del Congreso, que cada dos años reúne a los más destacados especialistas en Derecho Procesal del país y al que asisten además importantes expertos extranjeros, participó del Congreso el Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el jurista mexicano Sergio García Ramírez.
Con el proyecto mencionado se busca establecer que los jueces estén obligados a dictar la prisión preventiva a los responsables de los llamados delitos bagatela, como el hurto simple.
“Este tipo de delitos, por lo general, son penados con condenas en suspenso”, señaló Roldán Vázquez. Asimismo, recordó que normas similares a esta que se pretende sancionar ahora fueron declaradas inconstitucionales en reiteradas oportunidades por la Corte Suprema de Justicia de la Provincia.
“Lo que se quiere hacer aparecer como una solución ante la inseguridad afecta el principio de inocencia que está consagrado en la Constitución Nacional, y deja margen para una larga privación de la libertad. Si el acusado luego es absuelto ya habrá pasado unos dos años en la cárcel”, subrayó.
Por impulso de Roldán Vázquez, el Congreso Nacional de Derecho Procesal, que concluyó ayer en Mar del Plata, se expidió categóricamente en contra de modificaciones como la propuesta por el proyecto, que incluye el dictado en forma automática de prisión preventiva para casos de flagrancia. Llegaron a esta conclusión al entender que tales avances sobre la libertad ambulatoria, efectuados de manera indiscriminada por las leyes sin atención a los mandatos constitucionales, están prohibidos por la Constitución Nacional y por las normas internacionales a las que se adhiere la Argentina.
“Su sanción implicaría la afectación de garantías individuales judiciales, en especial las de inocencia, libertad, inviolabilidad de la defensa en juicio y debido proceso”, se aseguró en uno de los puntos de la manifestación realizada por los especialistas.
Del Congreso, que cada dos años reúne a los más destacados especialistas en Derecho Procesal del país y al que asisten además importantes expertos extranjeros, participó del Congreso el Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el jurista mexicano Sergio García Ramírez.










