"Ahora sólo quiero ser un buen ciudadano"

Matt Damon asegura que su personaje es una especie de "outsider" dispuesto a enfrentar a un sistema corrupto.

23 Septiembre 2007
Desde su aparición en “Identidad desconocida”, de Doug Liman, a la que siguió la muy elogiada “La supremacía Bourne”, de Paul Greengrass, quedó claro que la seña principal de identidad de Jason Bourne es precisamente la falta de identidad. Bourne sufre de amnesia, sufre al no contar con certezas sobre su pasado y esa incertidumbre repercute en su oscura actividad al servicio de la CIA.
“Bourne: el ultimátum”, que completa la trilogía concebida por Robert Ludlum, coloca al personaje al borde de las respuestas que lo desvelan, según se anticipa. La película, cuyo estreno en Tucumán se realizará en los próximos días, también fue dirigida por Greengrass. “Me gusta Bourne -afirmó hace un tiempo Damon-. Es una especie de outsider dispuesto a enfrentar a un sistema corrupto y es un hombre con muchísima integridad. Además, todas las películas de Bourne reflexionan sobre el tiempo en el que fueron hechas”. Estas palabras son clave a la hora de entender la batalla personal que libra el protagonista en medio de un escenario donde instituciones como la CIA llevan adelante otra clase de luchas.
Los funcionarios de la CIA que rodean a Bourne en este film tienen rostros muy reconocibles y familiares para el público. “Ahora sólo quiero ser un buen ciudadano e involucrarme con el mundo que me rodea”, señala Damon, que surgió una década atrás como el aniñado y casi ingenuo protagonista de “Rescatando al soldado Ryan” y actualmente es el astro más rentable de Hollywood.